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Raquel Cors Ulloa

Mutatis mutandis

20 y Uno

Queridos colegas,

En el mes de enero de un nuevo año, Lacan pregunta: ¿Por qué nuevo? Es como la luna, dice, “cuando termina comienza de nuevo”. Este recomenzar me da hoy la oportunidad de renovar mi compromiso en la experiencia de Escuela, animada por una vital determinación: la del deseo que causa encarnar el discurso que en tanto psicoanalistas nos concierne. Especialmente allí donde hay necesidad de hacer uno, precisamente porque no lo hay.

Hemos dejado atrás el año 2020 y con él una buena parte del mundo de la realidad. En ese marco, tuvimos el tiempo para vérnosla con los efectos de lalengua y los afectos singulares que ella engendra en el cuerpo-hablante y, por ende, poder leer hoy en après-coup lo que pasa… y seguirá pasando por la vida asociativa de una Escuela orientada por el Pase y la Garantía en permanentemente formación y Conversación.

Para este nuevo pasaje, mantendremos la atención flotante, en ascuas… leyendo, analizando, escuchándonos, incluso en los silencios, a pesar de los obstáculos y las disidencias teóricas, clínicas y políticas, orientados por el nudo inaugural de la transferencia, incluso negativa que, cuando surge en sus discretas dosis, enseña enormemente.

Nos dejaremos enseñar por el borde trazado, por las pistas que nos condujeron a la posición respecto a nuestra Táctica, Estrategia y Política en La dirección de la cura que, como es sabido por la experiencia de una soledad singular –no es un trayecto excesivamente solitario, ni ensimismado en el Uno– sino, una experiencia aislada-lógicamente por el vínculo posible entre lo Uno y lo múltiple “en” la NEL y “con” la AMP que –como enseñan las fórmulas de la sexuación– sobre el goce complementario y suplementario, mejor mantener al menos un pie enlazado “con algunos otros”, para no estar tan solos.

Mientras una Escuela nos interprete, nos señale –como el dedo levantado de San Juan de Leonardo Da Vinci– seguiremos concernidos por estos pasos, por esta experiencia consentida, es decir con el decir de un singular consentimiento que a viva voz percute en la presencia inconsistente de cada uno de los psicoanalistas, miembros de la NEL y la AMP. Analistas Practicantes (AP), Analistas Miembros de la Escuela (AME), Analistas de Escuela (AE) estamos presentes para recomenzar este nuevo tramo en una NEL que, no se encierra en sí misma, sino que se analiza aún… contra sí misma.

Si debido a una pandemia se han interrumpido los encuentros presenciales, abriéndonos la posibilidad y la necesidad de preguntarnos sobre la presencia del analista. Esta es la ocasión, la buena-hora, la fortuna de saber hacer con la ausencia de relación. Esta real falta de El encuentro, es el momento para respirar hondo y sumergirnos nuevamente en la letra más íntima de lo escrito. Y si esto se encarna hoy en este nuevo lazo que desea recomenzar, deseo decirles que ¡No es el deseo que falta! Es lo real que se pone en contra, cada vez. Y esta vez, está en nuestras manos la ocasión de distinguir lo real de una pandemia, de lo real del psicoanálisis que, es lo que nos orienta.

Temporalidad real
El uso del tiempo singular a los fines del discurso analítico que compete a una Escuela como la NEL es sin duda un momento privilegiado, analíticamente subversivo. Esta época no podía ser más propicia para nosotros, para nuestra práctica, para la consistencia teórica, para la escucha, para las curas que dirigimos, para los lazos y discursos por los que se circula, especialmente cuando condescendemos a dejarnos enseñar por el borde del trou-matisme. Si lo real es inmundo y hay que soportarlo, lo haremos, a la altura de la época. El psicoanálisis nos enseña algo, y es que: hay un buen agujero por donde salir, y así deseamos hacerlo desde la Nueva Escuela Lacaniana, un lugar donde resuene lo vital.

Hay un lindo fragmento en Maldoror proveniente de “Poesías” que dice: “La poesía debe ser hecha por todos, no por uno solo”[1], a la cual Miller precisa que: “La política debe ser hecha por todos, no por uno solo”. [2]

Política y poemas
La NEL hoy está convocada a elevar un acontecimiento a la política del psicoanálisis.

La política del síntoma nos convoca a tomar partido más allá de las identificaciones y más acá de un esfuerzo de poesía; no necesariamente de poesía estética, sino “un esfuerzo por decir lo inefable”.

Por fortuna el psicoanálisis, en tanto agente de un discurso que se enlaza sin pretensiones de gobernar, consiente a dejarse enseñar para finalmente saber-hacer-con el poema encarnado que cada analista es. Porque un analista no es un poeta, sino un poema producto de la poesía de su ICS. Así que aquí estamos algo desabonados, entre poemas y política lacaninana, para saber-hacer y echar a andar con lo nuevo en la Escuela.

Cuando lo real de la pandemia se puso en medio del camino, me acordé que la acepción “pasos” en francés resuena gramaticalmente con “pas”. En efecto –como en el nombre del cuadro de Magritte que enseña lo que no es una pipa: Ceci n'est pas une pipe. Me pregunté , “ya sin dos”, por mis nuevos pasos ¿Cómo seguir… cuando hay que salir de la souffrance? Y ahí estaba: la salida por la Escuela, la que siempre estuvo movilizando este impulso vital que me anima a recomenzar con este nuevo suspiro en el cuerpo.

Discúlpenme si para este discurso de asunción como presidente se me deslizan algunos restos testimoniales, pero resulta que el ultrapase me nace así.

Entonces, al inicio de esta nueva gestión que recién comienza –en estos tiempos aún en cuarentena–, nos las tendremos que arreglar con ciertas transformaciones, es decir con algunos pasos: A veces paso a paso, otras veces paso de frente, o al costado y seguramente cuando nos toque un traspíe, quizá será el momento de dar un paso atrás, pero para retomar-nos de impulso y de un salto recomenzar con el deseo que nos anima.

Queridos colegas, Miembros y Asociados de la NEL: las puertas de la Escuela están abiertas para nosotros y también para los amigos de la Escuela, para el que desee incidir en este tramo que, antes de ser capitonado ha sido analíticamente cortado. Ustedes saben a lo que me refiero cuando decimos “corte”, pues cada analizante ha experimentado los fecundos efectos de un corte de sesión, tan sutil como una incisión quirúrgica, tan conmovido como una obra de Lucio Fontana[3], tan sueltamente conclusivo como un final de análisis.

Hacer con lo que hay
Un tiempo nuevo comienza en la NEL, un tiempo nuevo que, lógicamente no es la novedad.

Si el S(A/ ), es decir la lógica de la inconsistencia, implica, la vida de una institución analítica que, no es como otras instituciones –y esto no la hace “única”–, nos encaminaremos a trabajar decididamente en una comunidad sin grandes expectativas de éxito, ni ilusiones de reconocimiento, fraternidad, identidad, o eternidad, pues como es sabido: El amor es eterno mientras dura.

El concepto de Escuela de Lacan, supone que no-hay concepto del analista. La Escuela, en el concepto de Lacan, está fundada, en la no identidad del psicoanalista. Su carta de identidad –como señala Miller[4]–, se ha perdido. Agregaría que eso se ha perdido, como lo que se pierde de entrada, por ejemplo cuando se entra en análisis, o en la homologación de nuevo miembro, o cuando el analizante pasa al diván, o cuando el analista se presenta a las puertas del Pase. Lo importante para nuestra Escuela es que cuando se constata que No-hay proporción, algo ¡hay! Hay testimonios del Pase y están entre nosotros, están a disposición para transmitir y dejar escuchar los ecos de las nuevas maneras de vivir la pulsión.

Como es de costumbre, porque debo decir que hay buenas costumbres que en las vías del amor real no se pierden del todo, cada uno de los miembros de la NEL, según su modalidad herética “en” el psicoanálisis –para decirlo con Lacan de El seminario 23, página 15[5]– cada “herético de la buena manera”[6], elegirá las vías de lazo para hacerse un lugar en la Escuela, un lugar que nace y persevera en el amor de transferencia.

Las modalidades pueden ser: a modo de un banquete de analistas, a modo del Cartel, de un laboratorio, o al modo pasadores... como deseen venir a esta identificación desegregativa. Una extimidad interesante, casi tan interesante como lo es en el análisis.

Escribir un nudo
Para esta gestión, animada por el deseo de saber, por los efectos interpretativos, por los productos del órgano base de la Escuela, nuestras elaboraciones espistémicas, clínicas y políticas serán nuestros temas de debate, ojalá ágiles, flexibles, sueltos de interminables teorizaciones.

El Zoom, en su cuadruplicación, estará disponible para cada uno de los que habitamos en la Escuela. Si bien es cierto que nos tocó una época en que el Internet entró en nuestras casas con la esperanza de acercarnos, también es cierto que no somos ingenuos. Estamos advertidos que la virtualidad cansa, los silencios y el ruido se tornan excesivos. Y sin duda ¡Los abrazos hacen falta! Por lo tanto, seguiremos deseando: Mejores momentos para recomenzar algunos encuentros ¡en presencia!

Mientras tanto, escribiremos el nudo, porque hay que escribirlo para representarlo.

  • En un primer momento, nos tomaremos el tiempo para escribir lo que en la Escuela no esté representada necesariamente por los saberes supuestos, sino por lo que vaya surgiendo del saber expuesto.
  • En un segundo momento, nos abocaremos a algo de lo femenino que, en tanto no-todo abrirá la posibilidad de conversar –vaciados de palabras certeras–, desde una posición analizante, esa queperdura y dura del paso por un análisis, el de cada uno. Este segundo momento, por un lado, tiene una condición sine qua non, y es la del análisis personal. Por otro lado, carece de creencias e ideas cerradas de conjuntos que clasificarían: esto es un analista y esto no es un analista.
  • Y en un tercer momento, que también puede ser el primero de este nudo, anudado por la Escuela, lo propongo como un compromiso.[7]

Lo cierto es que este compromiso que asumo hoy en tanto Presidente de la NEL no hubiese sido posible sin el gusto compartido con queridos y respetados maestros y colegas que contagian su gai savoir para articularme a la vida institucional donde se asume el honor de hacer parte, por el lapso de un tiempo, para descifrar con algunos otros “eso en lo que el psicoanálisis se convierte y que ya no es del todo conforme a lo que se pensaba que era”.[8]

Si la NEL, en tanto tal, tiembla –parafraseando a Lorca–, quizá sea porque fue: “preciso romperlo todo para que los dogmas se purifiquen y las normas tengan nuevo temblor”.[9]

Con este temblor, expreso mi agradecimiento a cada uno de Ustedes, especialmente a Marcela Almanza y Angelina Harari por su presencia y extimidad. A mis colegas y amigos del Comité Ejecutivo que, desde el año 2016 y luego desde el año 2018, me permitieron aproximarme un poquito más liviana y suelta[10] a la real vida “en” la NEL. A cada una de las vibrantes voces del Consejo Federativo por su generosidad para leer y releer la historia y primeros pasos de la NEL, gracias.

Gracias a cada uno de los que han hecho posible que me sume y ponga la carne en las instancias de una Escuela de Lacan. Los efectos de sus interpretaciones son de hecho el aliento que me anima en cada paso de mi vida. Gracias por permitirme este nuevo paso para hacer con mi sinthome. Hacer, sinthomáticamente con: lo que ¡hay! Es decir, con “lo que queda por hacer” en este nuevo amor que hoy se encarna en la Escuela.

A su consideración: nuevos pasos
Estimados colegas,

Paso a proponer a su consideración, al menos tres pasos para este tramo institucional:

  • Nuestra práctica
  • La política
  • El Pase

PRÁCTICA
Propongo investigar el “lugar de consistencia clínica sobre la que el psicoanalista localiza su operación”[11], investiguemos los efectos de nuestra práctica analítica, en los distintos ámbitos de la Escuela, en intensión y en extensión. Para ello, retomaremos los fracasos de nuestra práctica, lo que se sepa del analista practicante, no tanto por la suma de los años analizados, acumulados, o por su prestigio social, profesional, sino por los efectos en la erótica del tiempo[12].

Las curas que dirigimos tienen consecuencias, no éxitos. Nuestra práctica nos enseña, nos forma permanentemente, nos interpreta. Las sorpresas del acto, en cada acontecimiento imprevisto, en cada sesión, tienen efectos transferenciales y de transferencia de trabajo en lo local, in situ.

Es gracias a estos efectos que El Seminario de la NEL, retomará las líneas de trabajo trazadas en sus tres vertientes. Seguiremos las coordenadas planteadas por las gestiones precedentes, y para cuando sea el momento innovar, este paso no será dado sin lo múltiple y singular de cada Sección, de cada Comunidad, en cada país donde la enunciación de la NEL está viva. Pues la extensión del psicoanálisis será sin duda un factor importante a reconsiderar en el Consejo de la NEL.

Estaremos atentos a la coexistencia de lo Uno y lo múltiple, especialmente a la hora de escuchar-nos: interpretaciones que agujerean, señalamientos que deconsisten, perturbaciones del narcisismo, orientaciones políticas y todas las sugerencias que ameriten recomenzar por-lo-real, pero no sin la alegría de algo inefable que, afortunadamente ¡sigue en pie!

Movimiento asincrónico
Si algunas de estas provocaciones suscitan un acto con consecuencias en los lazos que hacemos en tanto una de las 7 Escuelas de la AMP, estaremos contentos y curiosos de leer analíticamente sus incidencias de: La NEL en movimiento. Me refiero a un “movimiento asincrónico”, en tanto no tiene la coincidencia temporal, es decir que no tiene sincrónica respecto a otro, sino singular. Así como en la lógica de los discos de los prisioneros, no hay dos iguales.

Es por esto que durante esta gestión y rumbo al próximo Congreso de la AMP 12/13 a efectuarse en Paris, nos abocaremos al trabajo sobre el analista que no hay, así como no hay La respuesta, porque no hay La mujer. Será un tiempo asincrónico para el saber expuesto, vital a la hora de leer ya no Quiénes fuimos –En busca del tiempo perdido[13], del goce perdido, de lo que se fue, de lo que fuimos–, sino un tiempo para decir de Qué estamos hechos cuando consentimos a una práctica que enseña lo que no se enseña. Así como “Lo nuevo en el amor”, título del X ENAPOL, de cuya organización la NEL es responsable y en tanto tal corroboramos día a día su presencia y participación junto a la EOL y la EBP, corroboramos que este ENAPOL que, nos toca como Escuela, se viene haciendo con amor. En efecto, sus argumentos nos convocan a poner al centro lo digno, lo nuevo, lo indecible del deseo, es decir el deseo del analista que nos compete.

Por el borde de este indecible, me gustaría leer un fragmento del emocionante texto elaborado por el Consejo Federativo, que acabamos de escuchar, un texto titulado precisamente: “La NEL un deseo de Escuela”. Lo cito: “El futuro de la NEL está por escribirse; cada uno de nosotros está convocado a poner su letra en la página en blanco que representa este recomienzo y la consiguiente renovación”.

POLÍTICA
Y como no hay política sin clínica, queridos colegas, doy el siguiente paso.

Hay una frase de Lacan, comentada por Miller[14] y retomada por Laurent, que hace referencia a que “el ICS es la política”. Entonces, un nuevo desafío para la NEL será desenredar lo que aún estamos comprendiendo por Política Lacaniana.

Sobre esto, comparto una pregunta que Miller propone en “Cuestión de Escuela”: ¿Qué relación quiere mantener el psicoanalista con el discurso del amo entendido en toda su generalidad? No es reconocido como tal en el discurso del amo, no demanda serlo, incluso demanda no serlo. Sin embargo, si bien un psicoanalista no demanda ser reconocido por el Estado, los psicoanalistas se agrupan, y constituyen asociaciones legales, que tiene cada una una personalidad jurídica registrada por la administración.[15]

Los colegas del Comité Ejecutivo y El Consejo Federativo que acaban de concluir una ardua y enseñante gestión, han hecho posible, que hoy la NEL esté inscrita, asumiendo la forma objetivada de un nuevo sujeto de derecho, en tanto una asociación sin ánimo de lucro, regulada por sus Estatutos y por el Código civil.

Para entender lo que se acaba de inscribir, hay un precedente importante, o mejor dicho hay los efectos de una interpretación que, debo decir fue ¡inolvidable! Tuvo que venir la presidente de la AMP, Angelina Harari a interrogar al sujeto Escuela para conmover sobre un paso detenido en el tiempo, el tiempo de la legalidad de una institución como la nuestra. Lo cierto es que la NEL en tanto Sujeto del deseo había cumplido 20 años de edad, pero en tanto Sujeto de derecho, aún no se había inscrito.

No hay palabras para agradecer esta interpretación, por las resonancias acontecidas en el cuerpo de una comunidad que hoy, en un Año cero, renace con sus Estatutos nuevos.

Acaecer hoy durante el proceso de su inscripción, es un acto de Escuela que en tanto comunidad analítica da para sostenerse de aquí en más. Un sostén firme y serio, efectuado con el empeño de 11 consejeros, un Comité Ejecutivo de 6 presidido con rigurosidad, la orientación de las Consejeras ante la AMP y muy especialmente por la permanente compañía de la AMP y una querida colega de la EBP. En nombre de la NEL, nuestra enorme gratitud a cada uno.

En efecto, como señala Miller, la Escuela surge mucho antes y prosigue mucho después bajo otras formas.

Aquí estamos, entonces, con lo nuevo.

La recién nacida NEL, recomienza
El 11 de Junio de 2017 en Paris, Jacques-Alain Miller a propósito del Campo freudiano Año cero, se refirió a una de las 7 Escuelas, así: “La recién nacida, la NEL”[16].

Trece días después, el 24 de Junio del mismo año, JAM inició su Curso “Punto de capitón”, señalando que: “Este encuentro esta mañana nació de un deseo, el mío, el de situar yo mismo el punto de capitón”. (…) Algo bastante notable tuvo lugar, algo bastante conmovedor para que pueda decir que a continuación se abría para el Campo Freudiano un “Año cero”. Un Año Cero, es decir, una reanudación, un reinicio, un relevo, una transfiguración, una Aufhebung según el término de Hegel, y lo digo como me vino, para recomenzar sin ser destruido, para ser llevado a un nivel superior”[17].

Queridos colegas, recojamos la hystoria y recomencemos.

Recomenzar en buena-hora, en un año y un día impar, (23 del 1 del 21) sin par, ni cabal, es una fortuna para algunos descabalados, que causados por el gai savoir nos animamos a reiniciar del 0 al 1.

A partir de ahora, en un Año cero el Consejo y su Bureau que, me honran presidir, nos ocuparemos de asumir el compromiso analítico de habitar la NEL, de encarnarla, en cada nuevo paso. Echaremos a andar férreamente, dúctilmente, ese algo que aún seguirá corriendo. Tenemos dos años para hacerlo con alegría.

EL PASE
Porque no hay Escuela sin Pase, ni Pase sin Escuela, en una Escuela donde todo es de orden analítico, un paso más.

Estoy convencida que este acontecimiento de Escuela –que me toca singularmente–, es un acontecimiento del deseo. La NEL desea nuevos AE y los AE deseamos testimoniar, poner la carne en la Escuela, con lo que hay en el ultrapase. Por lo tanto, estamos todos convocados, citados, invitados a recomenzar –en algún momento y de alguna manera–, con una vital inyección de testimonios que deseamos para continuar con las II Enseñanzas del pase.

Echar a andar ese algo que sigue corriendo aún, no se explica, se hace. Cito a Lacan en la primera página de El Seminario 21: Un andar, es algo así como el impulso de algo cuando se detiene aquello que lo propulsa. Ese algo es Un erre, “une petit erre”[18] (un pequeño andar). En efecto, se trata de un desafío nuevo al que apostaremos en la vida de Escuela donde cada vez se fracasa mejor.

Animados por el psicoanálisis que persevera sobre lo real que se funda, estamos gratamente causados por lo sorprendente que esta Escuela transnacional, con sus 9 países y sus 18 ciudades en América Latina, no termina de enseñarnossobre la diversidad del coraje analítico que ¡anima el deseo! Lo digo con la cercanía que me ha permitido vivir en tres países de la NEL, en tres décadas distintas. Pero también lo digo porque no está escrito cómo-se-preside una Escuela. Dar este paso no exime de algunas caídas; veremos cómo prosigo por esta experiencia nueva.

Para concluir, sin poner la palabra justa, pura o última, que no la hay, simplemente decir que me animo a iniciar esta gestión honrada y agradecida.

Y como las conclusiones, son siempre transitorias, entonces queridos colegas Mutatis mutandis.

NOTAS

  1. Conde de Lautréamont, “Poesías”.
  2. Miller, J.-A, LQ nº 721 “Je passe à la politique en acte dans le Champ freudien. Celle-ci m’assure que je ne suis pas le tyran de ce Champ, car elle est désormais en passe d’être faite par tous, ou du moins par beaucoup. Je pense à Lautréamont : « La poésie doit êtrefaite par tous. Non par un. » Ajouter : comme la politique”.
  3. Fontana Lucio, en: https://www.google.com/search?sa=X&rls=en&source=univ&tbm=isch&q=lucio+fontana+attese&client=safari&ved=2ahUKEwim8c6gp7XuAhX9IbkGHSo4CZsQjJkEegQIAhAB&biw=1194&bih=670
  4. Miller, J.-A., “El concepto de Escuela”, en: https://www.wapol.org/es/las_escuelas/TemplateArticulo.asp?intTipoPagina=4&intEdicion=1&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=288&intIdiomaArticulo=1&intPublicacion=10
  5. Lacan, J., El seminario, Libro 23, El sinthome, Paidós, Buenos Aires, Argentina, 2006, p.15.
  6. Miller, J-.A., Curso “El ser y el Uno”, Clase del 25 de mayo de 2011.
  7. Lacan se refiere al “compromiso” en varios Seminarios.
  8. Miller, J-A., “El inconsciente y el cuerpo hablante”, en: https://www.wapol.org/es/articulos/Template.asp?intTipoPagina=4&intPublicacion=13&intEdicion=9&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=2742&intIdiomaArticulo=1
  9. García Lorca, F. Narraciones,Nadadora sumergida. Pequeño homenaje a un cronista de salones”.
  10. Lacan en La tercera dice. “Sean entonces más sueltos, más naturales cuando reciban a alguien que viene a hacer un análisis”.
  11. Miller, J.-A, “El ser y el Uno”, Clase del 25 de mayo del 2011.
  12. Miller, J.-A, “La erótica del tiempo”, Tres haches, Buenos Aires, Argentina, 2001.
  13. “En busca del tiempo perdido”, novela de Marcel Proust.
  14. Miller, J.-A., “Intuiciones Milanesas I y II” (2002).
  15. Miller, J.-A., “Cuestión de Escuela: consideraciones sobre la garantía” (2017).
  16. Miller, J.-A, “Campo freudiano Año cero”, en: http://www.eol.org.ar/biblioteca/lacancotidiano/LC-cero-718.pdf
  17. Miller, J.-A, “Punto de capitón”, en: https://psicoanalisislacaniano.com/curso-de-jacques-alain-miller-ano-cero-dictado-en-la-escuela-de-la-causa-freudiana-20170624/
  18. Lacan, J., El seminario 21, Les Non-Dupes Errent (Los No Incautos Yerran), inédito.