NOVEDADES EDITORIALES
Bitácora Lacaniana
Bitácora Lacaniana
Factor @
a-ritmo propio
Cuadernos del INES N°14
Seminarios Jacques-Alain Miller en Caracas y Bogotá
Lacan Cotidiano la movida Zadig Radio Lacan Latigo Infancia y Juventud
CARTELES
Boletin-35 a-ritmo propio
Interrogaciones sobre el cartel
Deseo de madre-Deseo de mujer – El alma-mater y la Escuela
Andrea Ximena Zúñiga López, amiga NEL-Cali

Un cartel, una investigación…

El presente texto busca dar cuenta de un proceso articulado entre la experiencia de Cartel de la Escuela, una primera experiencia; y la búsqueda universitaria desde el actuar de la investigación. Lo que sin duda me remite a pensar, no solo en la Escuela como espacio de formación sino en la enseñanza del psicoanálisis en la universidad, tema que tanto Freud como Lacan, cada uno en su momento histórico, lograron plantear en un sentido amplio de la pregunta por la transmisión y el querer o poder puntualizar del enseñante acerca de lo que es el psicoanálisis en la universidad.

El cartel F, inscrito bajo el EJE 1: Deseo de Madre y Deseo de Mujer, que ha tenido lugar en el marco de preparación a las JORNADAS NEL DE MÉXICO 2018 ¿Qué Madres Hoy?significó para mí un adentrarse en la experiencia de la Escuela, en un entramado de transferencia de trabajo, en el que cada uno de los cartelizantes, logró quizás puntualizar algo alrededor de eso que no sabía, pero que al tiempo constituía interrogante guía. Se distingue aquí, el caminar de un intercambio constante, sostenido bajo el deseo de saber, que dio lugar a todas y cada una de las preguntas, textos, frases, recomendaciones, alusiones, películas y que a la larga permitió y autorizó, el “no saber”. Aquí se vislumbra, uno de los ejes temáticos que, a mi modo de ver, ha logrado entretejer, esta transferencia de trabajo grupal: el goce femenino. Ya que, así como no hay hijo sin madre, se puede pensar que no hay madre, que no sea mujer, en tanto la maternidad siempre tiene que ver con la feminidad, incluso desde una ocultación del no-todo-fálico, en lo materno absoluto, que también es posible.

Si pensar lo femenino, es pensar en un goce más allá del padre, es decir más allá del falo, un goce no universal, su dimensión nos dirige de manera insoslayable hacia la singularidad. En relación a esto, pienso que la experiencia del cartel, da cuenta de lo femenino, en tanto permite una aproximación a la solución de cada quien, frente a su rasgo. Esta solución solo se puede articular desde la experiencia, única en cada integrante del cartel. Es así entonces, como se puede bordear ese real del -no saber- que cada uno encarna.

¿La Investigación y la Escuela, una pregunta por el agujero?

Desde la Investigación universitaria, la experiencia de instalación de un dispositivo de escucha orientado por el psicoanálisis, ha tenido como eje directriz, el abordaje subjetivo de goce, feminidad y deseo materno en mujeres madres que ejercen la prostitución. Temática que a su vez acuñó el rasgo que decidí trabajar en el cartel. Esta dinámica de articulación entre Cartel e investigación, me permitió instaurar y vivir una cadena de transferencia de trabajo muy interesante para mí en estos dos roles; el de cartelizante y el de orientadora del proceso de investigación en el Semillero de estudios psicoanalíticos, con alumnas de la carrera de psicología interesadas en el psicoanálisis. El presente texto recoge entonces, la reflexión que ambos espacios suscitaron en mi búsqueda. Ubicar lo femenino como algo bordeable por la pregunta, pone de relieve la utilidad de una experiencia en cierta medida extraña al significante, equiparable en cierto punto a la clínica de lo real planteada por Lacan en su última enseñanza. Dando así lugar a todo lo insospechado, que la puesta en marcha de la investigación implica. ¿Este aproximarse a las dinámicas de la pregunta y su incertidumbre puede implicar la dimensión del goce? De igual manera lo que acontece al interior de la investigación orientada por la técnica psicoanalítica, nunca es del orden de lo universal. En este caso, bajo las luces del psicoanálisis aplicado, surge como objetivo: un permitir la emergencia de la palabra de estas mujeres-madres que ejercen la prostitución, una palabra y un decir anudados a su deseo de hijo, enmarcados en una aproximación a lo subjetivo. Aquí la experiencia orientada analíticamente en tanto manera de hacer con lo real, ha permitido desde una posición de no saber de los investigadores, soportar el avance hacia una posible respuesta en los procesos de articulación del discurso y la escucha de cada una de estas mujeres. Logrando hacia el final de la búsqueda, algo del orden del anudamiento y la escritura, quizás, porque no, sintomática.

En relación a la Escuela, se dice igualmente que la formación tiene en su centro el vacío de no saber, por ejemplo, no saber que es un psicoanalista, por lo que resulta enunciable la pregunta: ¿Qué de lo femenino puede ser útil a la Escuela? Lacan sustenta el cartel como el órgano base de la Escuela por excelencia, lo analiza como ese espacio en el cual la relación a ese agujero, a una experiencia de lo real es posible, tratándose la experiencia cartelizante ante todo de un desconocimiento, de un inventar desde lo femenino de cada uno. “De la misma manera que no se sabe que es la mujer, no se sabe que es el analista, por lo que se entiende que tenemos que pensar una política y una formación que apunte hacia la experiencia real de cada uno”. Clara María Holguín, Intervención en Radio Lacan.

La universidad, lógica de lo universal, corresponde al significante de lo materno, al imperio de lo materno. La Escuela por su parte, permite en su forma de articular con el deseo de cada uno, una entrada de lo femenino en oposición a lo fálico totalizador del alma mater.