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Editorial
Comisión de Cartles

INITIUM

El trabajo en la Escuela se sustenta en la lógica del cartel, una lógica que incomoda despertando a aquel que con coraje se hace cargo de la pregunta que le sirve a su causa. Desde la fundación misma de la Escuela en 1964, podemos ubicar al cartel en un Acta, que confronta al lector con la soledad de su relación con la causa psicoanalítica.

Así Lacan decanta la precisión en el uso de “cartel” como nombre, que a su vez ilustra el número mínimo requerido para que se lleve a cabo el trabajo en pequeño grupo (tres más uno); pero es detrás de esta palabra, cartel, donde ubica como eje otra palabra, “cardo”, que significa gozne, bisagra. Y es que, en esencia, la bisagra logrará su función en tanto articula dos elementos disyuntos, permitiendo entonces establecer un puente que favorece el paso de un espacio a otro, por supuesto, sólo a condición de tomar la perilla y abrir la puerta.

Cuando el decidido consiente dar inicio a un cartel, necesariamente se confronta con la ausencia de un saber, aquella que sustenta el germen de su deseo y que por tanto le pertenece. Es por este artefacto llamado cartel que el saber supuesto no queda sólo encarnado en personajes, sino que somete a los textos a la lectura desde sus arreglos singulares. El inicio de un cartel no solo se encuentra en la conformación del mismo, en la elección de un Más Uno, la elección de un tema o en su inscripción a la Escuela, el inicio puede darse en cada uno de los momentos de reunión de los cartelizantes, ya que en ellos se inaugura y sostiene en acto la invitación a ir más allá de lo no sabido.

Como Inicio la conocemos en nuestro idioma, pero en latín se usaba Initium. Ella, del verbo inire quesignifica entrar, se conforma por el prefijo in y el verbo ire, el primero significa penetrar y el segundo ir. Es así que iniciar un cartel implica no quedarse al margen de la experiencia, convoca a entrar para seguir la dirección de aquello que causa, desde lo más singular de cada cartelizante, Más-Uno. Como toda apuesta, invita al coraje de entrar al juego y no permanecer en su periferia.

De ello dan cuenta Andrea Zúñiga en las “Interrogaciones sobre el cartel” al plantear la articulación entre Deseo de madre- Deseo de mujer – El alma-mater y la Escuela; y Patricia Tagle en la sección “El cartel, una experiencia de Escuela” al compartir el testimonio de una experiencia Acerca de las puertas, nudos y los bordes.

En esta ocasión, son 8 los “Productos de carteles” que podrán servir al lector como orientación en el recorrido de sus preguntas, así como podrán enterarse de las “Novedades” del acontecer en la producción de carteles de la NEL.

La invitación es a hacer una pausa y leer, en tanto que, advertidos de lo necesario de un tiempo, cartelizantes y Más-Unos, Omnium initium diffilimum est (cada inicio es difícil).

Ramón J. Ochoa B.
Secretariado de Carteles NEL