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Comentarios hacia las X Jornadas de la NEL ¿Qué madres hoy?
Andreina Solórzano

Acá un esfuerzo por honrar la disciplina del comentario.

La disciplina del comentario hace responder a los textos preguntas, que muchas veces no tienen por qué estar entre signos de interrogación, pero que sí aparecen como impasses, puntos de contradicción, contrastes. Es una lectura comentada donde se busca respuestas en los textos. [1]

Presento piezas que son producto de dos rompecabezas; Lacan y el cartel. El primero que siempre ha tenido esa costumbre y el segundo más lúdico.

 

En el nombre de la madre, en el nombre del hijo…

Así como la enfermedad, el embarazo de una mujer puede ser un síntoma. Tal y como nos explica Marcelo Barros; ante las angustias de la vida, una mujer puede generar una huida a la maternidad. El hijo entonces será esa propiedad-síntoma de la madre, en calidad de objeto o no[2].

También puede ser una respuesta a la pregunta ¿Qué soy yo? Pregunta que nos sumerge en la problemática de Los nombres del padre. Según Lacan, a esta pregunta se puede responder primero con la identificación. Identificación a un rasgo del Otro, identificación vía simbólica a través del Ideal del Yo. También es la solución al penisneid de Freud, y también puede ser un ser, también una estabilización, también un acting o un acto, y también, y también y también. Y es que después de la pluralización del nombre del padre se relativiza, se diluye el absoluto de El Nombre-del-padre para ser una función. ¿Qué ha funcionado para cada sujeto como Nombre-del-padre?

El mercado del sentido de La mujer impera tratando de hacerla existir casi como una religión antes de la caída del Nombre-del-Padre. Obviando por completo /la mujer que hay antes y después de la madre, debe haber una mujer con o sin hijo, una por una como nos piropeó Lacan negándose a ponernos en la serie, parece que hoy vamos contra Lacan rezando el "todas" para todo, más que contra Lacan contra el vacío.

La mujer no existe no significa que el lugar de la mujer no exista, sino que ese lugar permanece esencialmente vacío. Y el hecho de que ese lugar quede vacío no impide que se pueda encontrar algo ahí[3].

 

¡Ahora puedes parirte un hijo! y las madres de Orna Donath

Para ese goce de ser no-toda, es decir, que la hace en alguna parte ausente de sí misma, ausente en tanto sujeto, la mujer encontrará el tapón de ese a que será su hijo[4].

Con el cómplice por excelencia de la no tolerancia del agujero, la ciencia te invita a parirte un hijo, con métodos cada vez más "evolucionados" parece que se pudiera comprar algo que llamaré "el no paso del tiempo" con la criogenización de óvulos, por ejemplo. Se trata de una manipulación del tiempo; deteniéndolo o criogenizándolo. Ni hablar de la banalización de la esterilidad, esta nos aparece en estos tiempos sin una causa; no es un síntoma, mucho menos un ajuste singular de ese cuerpo-hablante, de ese parlêtre.

En el otro extremo, los anticonceptivos han ido ganando terreno, pero también con un "para todas" que podría revertirse desde la historia de cada una. Se escucha en las salas de gineco-obstetricia de aquella que sufre con las hormonas y a la que el diu le genera cólicos infernales, sin embargo, serían incapaces de remover ese plus, esa tortura que conocemos como goce. ¿Cuáles son los efectos de estos aparatos de cobre, de plástico, con o sin hormonas? Los efectos subjetivos, los efectos en el cuerpo.

Cuando cualquiera nos pide algo, esto no es para nada idéntico, e incluso a veces es diametralmente opuesto, a aquello que desea[5].

Y es que el sujeto está en una contradicción entre el goce y el deseo. Y, si no se trata de una denegación de la castración; el sujeto se autorreprocha, se arrepiente. Para la introducción del sentimiento inconsciente de culpabilidad, dando un salto cuántico en su connotación desde Freud a Lacan, cito al último.

La única cosa de la que se puede ser culpable es de haber cedido en su deseo[6].

No es una cita menor, la traigo para acompañarla con el estudio de Orna Donath, la socióloga Israelí que sigue en el ojo del huracán por su publicación "Madres arrepentidas" ella describe que su libro trata sobre las madres que dicen amar a sus hijos pero que, si pudieran volver el tiempo atrás, decidirían no tenerlos.

Es interesante porque esta interpretación de Donath nos lleva al tema del tiempo con relación al deseo, de esa negación del paso del tiempo que relaté. ¿Qué habrá precipitado entonces esa maternidad arrepentida en cada una? La maternidad en el lugar del castigo como apaciguamiento del sentimiento inconsciente de culpabilidad es de nuevo el encuentro con el más allá, con el goce.

Vale decir que es muy rescatable el develamiento que hace Donath de la maternidad como solución fallida y esto en parte por la característica de la caída del Nombre- del-padre en esta época, en este malestar. Desde el psicoanálisis sabemos, a tientas pero lo sabemos, que nunca hubo una solución acabada sino la que cada uno ha sabido sin saber, la solución que ex-siste, la del sinthome. Y, si el sinthome tiene un lugar es el lugar del pase, el pase no sólo al final del análisis.

 

La vigencia del psicoanálisis

Retomando la cuestión del tiempo. Lo que el análisis permite hoy es ir pasando y no de paso.

El pase, en la perspectiva de Lacan, es más una ganancia de saber con el afecto de entusiasmo que esto produce, y Lacan no retrocede en hablar de un afecto nuevo. Es el saber alegre (gai savoir) que propone el psicoanálisis. Es el afecto de lo que puede percibirse en el relámpago. Es en efecto percibir de un lado la multiplicidad, la regla que pone cada significante en su lugar y también por otro lado, la cosa que está entre cada significante. Que el mundo adviene como mundo y que la cosa adviene como cosa. Este es el relámpago. Se trata de sostenerse en eso, es a partir de allí que el sujeto puede tener otra relación a la causalidad. Darse cuenta del paño, la materia de la que está hecho, es lo que puede permitir al sujeto inventar una nueva aplicación de la regla de goce de la que procede[7].

Entiendo por tanto ese "ir pasando" como nos enseña el escrito de Lacan en "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada" en el grado de subjetivación cero, en lugar del acto no sólo al final sino cada vez.

NOTAS

  1. Testa, A. 2013. Algunas consideraciones generales. Blog de la sección EOL de La Plata.
  2. Barros, M. 2018. La madre. Apuntes lacanianos. Ed. Grama.
  3. Miller, JA. 1992 Conferencias porteñas Tomo II. De mujeres y semblantes. Ed. Paidós.
  4. Lacan, J. 1972-1973. El Seminario, Libro 20, Aún. Ed. Paidós.
  5. Lacan, J. 1985. Psicoanálisis y Medicina, en Intervenciones y Textos I, Ed. Manantial.
  6. Lacan, J. 1960. El Seminario, Libro 7, La ética del psicoanálisis. Ed. Paidós.
  7. Laurent, E. 2006. Hacia un afecto Nuevo. Virtualia nro 14.