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Usos del laps(o)us y acto analítico
Paola Cornu

Producto Cartel SIPA

El cartel clínico de la investigación de la práctica analítica lo inicio con muchas preguntas de cómo abordar el trabajo allí y principalmente con la incomodidad que me surge frente a este no-saber. Es así que el rasgo que elegí para trabajar e investigar en soledad y con otros vía la transferencia de trabajo es: " Usos del Lapso(us) y Acto analítico", a lo que agregaría el uso de los tiempos, no solo en nuestra práctica sino también del tiempo que nos lleva la investigación de y en ella de nuestra propia posición, pasando por el momento de ver, comprender y concluir, no solo de las curas que conducimos sino de nuestra propia experiencia analítica.

La elección del rasgo surge a partir de la pregunta que transmite Marcela Almanza en la presentación del Seminario de Investigación sobre la práctica analítica, ¿cómo lograr transmitir de la buena manera, lo analítico que habita en cada caso?, ¿cómo hacerlo?. Es así que también recuerdo de Lacan "hay un real en la formación del analista".

Inicio este recorrido con interrogantes, ¿cómo un analista puede dar cuenta de un caso?, y antes que eso, ¿qué es un caso? O dicho de otra forma, ¿cuando un caso es un caso clínico?.

Caso, viene de casus del latín, caída. En la construcción del caso el analista hace un recorte sobre un punto, en este punto podríamos pensar que la caída implica decir no-todo del caso. Lacan nos va a decir "cualquier caso debería llegar a resumirse en una serie de transformaciones".[1] Por su parte, Laurent se va a referir a que "un caso es un caso si testimonia acerca de la incidencia lógica de un decir en el dispositivo de la cura, y de su orientación hacia el tratamiento de un problema real, de un problema libidinal, de un problema de goce".[2] Para ello necesitamos, las sesiones, lapsos.

En esta línea, la presentación de casos que hemos realizado en el cartel SIPA, podríamos decir se constituye en la ocasión de abordar lo real en la experiencia, interrogándonos como analistas acerca de la relación con aquello que determina nuestra posición y también con lo que encarna de más singular nuestra posición analizante. Hay una elección en cada presentación que implica una construcción, elección que transmite la particularidad de cada experiencia de transferencia desde el deseo del analista. Lo que se transmite en el mejor de los casos es al analista concernido dando cuenta de su posición, de su acto y de su deseo.

En la práctica analítica uno por uno nos vemos confrontados a efectos de formación, saldos de saber que como efectos se desprenden de lo clínico, lo político y también de lo epistémico, en el punto que toca en cada uno la propia experiencia analítica, a la luz del acto del analista, del acto analítico, en tanto este autoriza el hacer del analizante al practicar un corte en el discurso del sujeto.[3]

El lapso(us), opera desde la sorpresa del acto pero también desde el equívoco de lo que no anda, y qué lugar para lo analítico allí. Dada, diría la tentación que nos empuja la época con el discurso del ideal y el furor curandis entre otras cosas. Y cómo a su vez, el efecto del control, en el caso despeja la pregunta por lo analítico y la posición del analista, en tanto que "el control apunta al lazo del analista con el lugar, es decir viene a verificar en esta perspectiva, su grado de desubjetivación en la experiencia".[4]

M. Bassols y E. Laurent marcan en el Seminario SIPA, no hay formación del analista, hay formaciones del inconsciente. Agregan, el analista formado es un analista producto, producto de la operación de dejarse enseñar por su propio Inconsciente.

A lo que agregaría, mi pregunta por el Lapso y/o Lapsus que opera y conlleva a una operatividad en y con el acto analítico, pienso.

Miller nos orienta en "Los usos del lapso", refiriéndose al empleo del lapso ubicando que es necesario no perder el tiempo y que los empleos del tiempo implicarían el buen uso del tiempo. Y que para nosotros la cuestión concierne a la práctica del psicoanálisis preguntándose ¿qué hacemos del tiempo en psicoanálisis? Se responde hacemos sesiones. De esta forma los usos del lapso es el empleo que hacemos en análisis de aquello que se desliza, de lo que cae, de lo que pasa. Se interpreta el lapso, aludiendo Miller, que el lapso era una buena manera para designar al Inconsciente.

Orientador me ha resultado con Miller, pensar el lapsus del acto analítico, cuando localiza que lo más apreciado sería obtener del analista un lapsus del acto analítico, un error, un acto fallido, por donde pase a la posición analizante.

Por ello, he traído al cartel varios casos para trabajar con efectos de formación a partir del control y saldos de saber en los tres ejes mencionados anteriormente. Casos desde la sorpresa del acto a otros de cómo localizar allí lo analítico en juego a partir de los efectos del control.

También a lo largo del trayecto del trabajo, me han surgido otros interrogantes pero lo que me ha sorprendido escribiendo este texto es la cuestión del "tiempo en psicoanálisis", del tiempo en la sesión analítica, del tiempo que duran los análisis y me detengo a pensar ¿que es lo que del tiempo toca al analista?, en mi caso, la cuestión de la espera, la prisa, el retardo, localizando allí lo más sintomático y diría lo que hace operar el fallido, el error, el lapsus del acto analítico del analista. A lo que sumaría cuando en el analista opera o ha operado los fundamentos neuróticos del deseo del analista, entendiendo que el deseo del analista no es puro. Si bien los casos presentados en este cartel, todos controlados por analistas distintos, en los que "iba y venia", han llevado a interrogarme, que si bien ha operado el deseo del analista, orientado por la vía del acto analítico que se verifica, no ha sido sin el "tiempo de espera" y la incertidumbre en juego . Es ahí donde he verificado los saldos de saber y efectos de formación en mi práctica.

Por concluir

Todas las intervenciones señaladas en la presentación de los casos, en su momento me detuvo, en un tiempo de espera, de un lapso, en algunos pensando haber errado y en otros teniendo la certeza de la orientación. Sin embargo, en cada uno de ellos, se pone en juego el Lapso como un uso y recurso del tiempo y porque no decir, localizar qué pudo haber habido lapsus del acto analítico del analista. Sin embargo, ¿qué hace que opere uno y el otro?, en mi opinión, la transferencia y cómo cada analista puede hacer una desubjetivación de la experiencia.

He pasado desde la sorpresa del acto, sorprendiéndome de mi sorpresa, a soportar el acto analítico, tomando una posición activa, localizando efectos de rectificación en las dirección de las curas que conduzco, como así una orientación en mi práctica, que podría decir una forma de entender el lapsus del acto analítico, proporcionándome un saldo de saber sobre la investigación de mi práctica analítica. Este producto de cartel inscribe y escribe la letra de ello.

Gracias totales a todas mis colegas cartelizantes, que vía la transferencia de trabajo instalada he llevado adelante mi rasgo de trabajo, no sin incomodidad, pero ha sido vivificante a la hora de escribir este texto y de la investigación de mi práctica enlazándome en soledad pero con otros

A seguir…

NOTAS

  1. Lacan, Jacques. Seminario IV. pág 404.
  2. Laurent, Eric. "El Caso, del malestar a la mentira". Revista Lacaniana nº4.
  3. Miller, Jaques-Alain. Sutilezas analíticas. Paidós.Buenos Aires. 2011. p.40
  4. Miller, Jaques, Alain. Seminario "El lugar y el lazo". Ed. Paidos. Buenos Aires. 2013. p.16