NOVEDADES EDITORIALES
Bitácora Lacaniana
Bitácora Lacaniana
The Wannabe
Cuadernos del INES N°11
Seminarios Jacques-Alain Miller en Caracas y Bogotá
Radio Lacan Lacan Cotidiano la movida Zadig The Wannabe Latigazo Infancia y Juventud
CARTELES
Boletin-28 a-ritmo propio
El espíritu del Cartel

Saber-ingeniárselas en el cartel.
Carlos Quezada Moncayo. Cartelizante en "ZADIG: Hacia una Nueva República de las Letras"

"Deben ser ya un par de años desde que tomé la decisión de participar de mi primer cartel, una decisión que me condujo a una sorpresa. Es desde este lugar, la sorpresa, desde donde me autorizo a comentar (en mi idea de las cosas, aún me falta algún tiempo más para poderles hablar desde la experiencia).

Esta sorpresa fue la de un reconocimiento: re-conocer en este esquema x más uno un sitio que ya conocía, en cierta forma, en mi profesión como Ingeniero. De los ingenieros se espera, valga la redundancia, que "se las ingenien" para resolver problemas, siendo habitualmente necesario contrastar nuestros "saber-hacer" de distintas ramas en un problema específico. Es así como, por ejemplo, la construcción de una planta hidroeléctrica requiere de mucho más que solamente Ingenieros Eléctricos o, la edificación de un puente, requiere más que de Ingenieros Civiles. El cartel opera de manera similar: se plantea una temática y ciertos ejes orientadores (el problema en Ingeniería), se convoca a -o se convocan- colegas y amigos del Psicoanálisis (los Ingenieros de distintas ramas), estos se reúnen periódicamente para contrastar sus ideas (contraste de saber-hacer) y finalmente se espera que se produzcan trabajos de este recorrido (la solución al problema). Eso sí, en este último punto es que la orientación psicoanalítica marca su diferencia radical, el saber-hacer de la Ingeniería (que no es más que el saber-hacer de la Ciencia) proviene de una verdad -un saber universitario- y apunta a una solución óptima, mientras que las ideas contrastadas en Cartel provienen de las interpretaciones únicas y singulares de los parlêtres quese han convocado y, si bien es posible hilar de cierta forma los trabajos, este hilo se usa como descriptor de la multiplicidad de singularidades más no como una convergencia hacia una solución, o peor, a denominar a esta como óptima.

Este es, por el momento, lo que les puedo decir".

 

Malestar en el saber para saber sobre el malestar
Carlos Tutivén Román. Cartelizante en "ZADIG: Hacia una Nueva República de las Letras".

"El cartel es un lugar para el desencuentro y, por eso mismo, para la producción de un saber 'menos tonto'. Atravesado subjetivamente por los interrogantes que genera una pregunta abierta me re-encuentro, sin embargo, con aquellos que se sitúan en parecidas coordenadas epistémicas. Mi experiencia en el cartel no es el del diálogo afortunado, que pese a ello, también se da, sino el de las 'interferencias en la subjetivación. Una interferencia es una experiencia de vibración, de pliegues y repliegues, de a-sintonía, de desencajes. El malestar en el saber es lo que hay que recuperar, para saber sobre el malestar. Eso me produce como experiencia el 'saber estar' en un cartel".

 

Para enfrentar junto a otros.
Fernanda Carrera Toscano. Cartelizante en "ZADIG: Hacia una Nueva República de las Letras.

"El cartel es, para mí, un espacio importante para reflexionar y deconstruir junto a otras personas, la existencia de nuevos Amos, en una sociedad que enfrenta a diario la caída o el declive del Nombre del Padre".

 

De las dudas y el sin duda en el cartel
Delia Pin Lavayen. Cartelizante en "Arte, literatura y psicoanálisis"

"Para mí, compartir lectura y escritos en estos dispositivos es algo que se disfruta mucho; retroalimentarme del trabajo de los compañeros es lo que me aventura a reflexionar y cuestionarme. Siempre hay dudas que a través de la práctica de la palabra como eco de pregunta hace que surjan nuevos textos, y sin duda, el aprendizaje que se adquiere se enlaza con nuevas teorías nuevas propuestas de los cartelizantes".