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Productos de cartel de la Comisión de Carteles NEL, 2014-2016, sobre el más-uno
Más-uno: enlace cartel-Escuela
Claudia Velásquez

"La Escuela puede aprender de cualquiera
formado en cualquier otra disciplina
diferente del análisis". Jacques Lacan

Se constituyó un cartel con los integrantes de la comisión de carteles de la NEL (Clara Holguín, Julieta Ravard, Ángela Fischer, Ana Ricaurte, Claudia Velásquez), durante el período 2014-2016. Con la participación como más-uno de este cartel y orientada por la pregunta "¿De qué manera el más-uno es una función que enlaza el cartel a la Escuela?", lo investigado desembocó en el presente producto escrito.

Plantear el más-uno de un cartel en términos de función, permite precisar la que podría ser una de ellas: la función de enlazar el cartel a la Escuela. Las siguientes son algunas proposiciones para pensar esta posibilidad, bajo la idea orientadora de los nudos.

 

1.-El cartel como parte del nudo de la formación del analista

El cartel constituye una de las tres patas que conforman el trípode de la formación del psicoanalista. Tres patas que son cada una en sí misma, en tanto se enlacen a las otras dos: control de la práctica y experiencia de análisis del propio inconsciente. En un cierto momento de su enseñanza (1975), Lacan plantea que un nudo de tres da forma a lo que podemos llamar lo real. [1] Así, si llevamos esta proposición a la formación del analista pensada en términos de nudo, lo real de la formación del analista alcanza a tomar forma, en la medida en que estas tres cuerdas: cartel, control, análisis, se enlacen. De allí que, de soltarse una, las otras dos lo harán también. Es lo que se conoce como nudo borromeo.

Vendrá otro momento en Lacan, en sus desarrollos sobre los nudos, donde al nudo de tres agrega un cuarto elemento, al que dará el nombre de sinthome. Así, se produce un anudamiento de cuatro cuerdas, donde la cuarta viene a enlazar las otras tres.

A partir de lo anterior, podría sugerirse que al nudo de tres, hecho de cartel-control- análisis, se le sumara un cuarto redondel; así se podría pensar la formación del analista a partir de un nudo de cuatro, donde ese cuarto elemento sería la Escuela. Esta sugerencia no pretende desarrollarla, solo plantearla como campo amplio al interior del cual es posible pensar el cartel.

Paso ahora a plantear algunas ideas sobre el cartel, su relación con la Escuela y lo que de allí podría decirse sobre la función del más-uno, a partir de la noción de nudo y su componente fundamental: el agujero

 

2.-El agujero constitutivo del nudo

Quisiera subrayar un componente imprescindible de aquello que hace a un nudo, me refiero al agujero. Pues el nudo, tal como lo piensa Lacan, no es sin agujero.

Lacan se refiere al agujero, de maneras diversas en cada uno de los momentos de su enseñanza. Tomaré algunas de sus definiciones, presentadas justamente en el Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana.[2]

2.1.- El agujero "remolino"
Lacan se refiere al agujero como aquello "donde vienen cosas a arremolinarse y ser engullidas".[3]

De esta afirmación es posible desprender algunas ideas: 1) Que el agujero hace referencia a un lugar caracterizado por la confluencia de cosas diversas, las cuales, una vez allí, se amontonan sin orden alguno. El sentido de remolino hace referencia también a aquello que se produce cuando lo que confluye en el mismo lugar y que gira sobre sí mismo, presenta, a su vez, elementos que toman su propia dirección, cada uno, produciendo por tanto, direcciones contrarias entre sí. 2) Que en tanto remolino, remite a la idea de una multiplicidad, aquella de las direcciones contrarias hacia las que tira cada elemento, así compartan un punto central. 3) Que el agujero es ese lugar donde lo que allí confluye, además de hacer remolino, puede ser tragado de manera rápida y abrupta, es decir, desaparecido, borrado.

2.2.- El agujero "fiat trou"
"Trato de remitirme a nombrar solo lo que llamo con Freud el Urverdrängt, lo que se resume finalmente a nombrar el agujero. Se trata de partir de la idea de agujero (trou), es decir, no del fiat lux sino del fiat trou, y pienso que Freud al avanzar sobre la idea del inconsciente no hizo otra cosa. Dijo muy tempranamente que hay algo que hace agujero y que a su alrededor se reparte el inconsciente, y que este inconsciente tiene la propiedad de no ser más que aspirado por ese agujero, tan bien aspirado que no tenemos la costumbre de retener ni siquiera un pequeño trozo, y hay que decirlo, se esfuma por completo en ese agujero"[4]

Lacan va a Freud y, con él, define el agujero. La idea de agujero en Freud, sería entonces la de lo reprimido primordial (Urverdrängt). Así, el agujero es un punto de partida en Freud y es desde allí que se orienta para ampliar sus ideas sobre el inconsciente. Lacan opone la expresión "se hace agujero" (fiat trou) respecto a "se hace luz" (fiat lux), de connotación religiosa, ¡hágase la luz!. Con ello subraya que "algo hace agujero" y que el inconsciente es aquello que se encuentra alrededor de dicho agujero, solo que el agujero lo aspira; es decir, como lo señalado arriba, lo engulle. Y es por eso que desaparece allí, no dejando ni siquiera un "trozo". Se podría decir entonces que el inconsciente en tanto lo reprimido primordial, no tiene contenido pero sí localización, se localiza en un agujero.

2.3.- El agujero "topología"
"Que yo identifico ese agujero con la topología, es algo a lo que hice alusión en mi último Seminario; creo que ya indiqué que la topología hace percibir al menos para algunos, que no se concibe sin ese nudo" [5]

Podemos afirmar que hay una "Topología lacaniana", la cual consiste en construir un espacio dónde ubicar el inconsciente. Si tomamos esta idea en relación con la primera parte de la afirmación anterior, podemos decir que el espacio donde se ubica el inconsciente, es el agujero. Y que ese espacio vacío que localiza al inconsciente, no se hace sin un nudo. De este nudo, dice Lacan que está en lo real, y que un nudo esté en lo real es lo que le da su rigor de nudo. Dicho de otra manera, el agujero es de nudo, en tanto dicho nudo está en lo real.

Si bien este agujero está en lo real, también afirma que "tiene su emplazamiento en lo simbólico" [6] Por tanto, no habría agujero, de nudo, sin la participación de lo simbólico. Simbólico que tiene relación con la palabra, "cada vez que decimos una palabra, hacemos surgir de la nada, ex – nihilo, una cosa"[7] Esto solo para indicar, que al igual que lo real, lo simbólico es en sí mismo, y diferenciado de lo real, en tanto se produzca el agujero.

Dirá Lacan que aquel agujero está no solo en lo real, sino también en lo mental, [8] lo mental constituye también nudo. Eso mental difícilmente piensa el nudo. Al hablar, al producir palabras, se evoca una sustancia, además porque "cada uno de nosotros se imagina ser una sustancia".[9] No pasará desapercibido este "se imagina" para proponer que está aquí refiriéndose Lacan a lo imaginario. Y es esto mental, que nos pensamos como sustancia que tiene la propiedad de ser pensante; es esto lo que es difícil quitar de la cabeza, aunque todo demuestre que, por el contrario "cada uno de ustedes no son como mucho más que un pequeño agujero, un agujero ciertamente complejo y turbulento"[10]

La topología, en tanto para Lacan es nudo que se hace con la participación mínimo de tres, para el caso: Real-Simbólico-Imaginario; es pues sobre lo que se soporta el agujero.

 

3.-El más-uno, agujero de nudo

Con base en lo planteado hasta aquí, que por supuesto son apenas construcciones parciales sobre la noción de agujero, quisiera proponer una hipótesis sobre la función del más-uno. Diría que la función del más-uno es la de procurar el "hágase el agujero" al interior del cartel mismo, tal que ello facilite, el enlace de este con los otros componentes del nudo de la formación, control y análisis, y la Escuela como cuarta cuerda. Este sería el horizonte de dicha función.

Ahora bien, de este horizonte, tomaría uno de sus costados, aquel de la relación cartel-Escuela y en él, la función del más-uno.

¿De qué manera la función más-uno, pensada como agujero, haría un enlace cartel-Escuela?

a) El más-uno que hace entrar a la Escuela en el cartel.

El más-uno agujero, es la entrada de la Escuela en el cartel, en tanto la Escuela espera algo de el cartel; "espera" en el deseo, no en el imperativo:

  • Que el cartel sea una experiencia de formación, para cada cartelizante.
  • Que el cartel produzca; que cada cartelizante plasme en un escrito lo que en el cartel ha alcanzado a producir como un saber que le es propio.
  • Que el cartel exponga lo producido; que uno por uno de sus cartelizantes, exponga hacia afuera del cartel.
  • Que el cartel haga avanzar la teoría psicoanalítica; que el producto de cada uno en el cartel, plantee nuevas versiones, ordenamientos, lógicas, de lo dicho por el psicoanálisis.

b) El más-uno hace entrar al cartel en la Escuela.

El más-uno agujero, es la entrada del cartel en la Escuela, en tanto la Escuela se deje interrogar:

  • En sus saberes establecidos, cuando estos hacen dogma.
  • En las respuestas que no tiene a las preguntas sobre la formación del analista y, por tanto, sobre lo que es un analista.
  • En su acogida efectiva a cada uno, en su relación al saber, que no puede ser sino singular, es decir, sintomática.

c) El más-uno, hace lazo hacia adentro del cartel.

El más-uno agujero, convoca así a cada uno de los cartelizantes a rodear dicho agujero de saber; rodearlo con su propia nominación, que en el cartel, será la de su rasgo temático, el de cada uno. Es este nombre que cada uno da a su no-saber, lo que hace lazo. Y con él, se dirige a la Escuela, en tanto cartelizante.

d) El más-uno, palabra que no responde.

El más-uno agujero, es palabra. Es una palabra la que se constituye como centro que reúne a los integrantes del cartel, aquella que da nombre al cartel. Una palabra que en un primer momento, es la que se espera pueda producir una respuesta a lo que ha hecho pregunta para cada uno. Pero dicha palabra puede mantenerse en el lugar de lo que no responde, como vacío de saber, pero que sí puede circunscribir, localizar, delimitar, dicho vacío. Así, siempre podría haber una palabra en más, dando vueltas alrededor del agujero. "Escuela" es una palabra que no responde, se ofrece como agujero alrededor del cual producir saber sobre el psicoanálisis, el psicoanalista, la experiencia de análisis.

e) El más-uno, necesidad de formulación.

El más-uno agujero, causa la necesidad de formulación. Los pocos integrantes de un cartel, posibilitan que la palabra circule, que pase por cada uno de ellos, que cada uno tome la palabra con cierta facilidad. Haría falta que esa palabra oral que circula, se detenga, deje de dar vueltas sobre el agujero. Y su detención se alcanza con una formulación, puntuación. La Escuela se hace receptora de lo construido sobre dicha formulación.

f) El más-uno, como más-una persona.

El más-uno agujero, en tanto función, hace falta que se encarne. Sólo encarnada por una persona, puede hacer de eco, como lo propone Lacan: esa más-una persona "es el eco del grupo",[11] hace falta un cuerpo para que dicho eco se produzca. Así, el más-uno, como una persona en más, es aquella que no hace parte del pequeño grupo, pero sí del cartel, es desde allí, que interrumpe lo grupal y puede hacer eco. Eco del cual llevará sus ondas del cartel hacia la Escuela.

Es este el producto, una formulación, al término de dos años de trabajo del cartel. Queda lo por venir.

NOTAS

  1. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014, p.11
  2. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014,
  3. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014, p.12
  4. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014, p.14
  5. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014, p.14
  6. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014, p.14
  7. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014, p.18
  8. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014, p.14
  9. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014, p.14
  10. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014, p.14
  11. Jacques Lacan, "Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana", en Revista Lacaniana, EOL, año IX, nº 17, noviembre de 2014