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Otra mirada a la selfie
Luz Adriana Mantilla

Un autorretrato, uno que muestra el propio cuerpo, el propio rostro, que finalmente muestra la imagen que se desea fijar. La selfie o autofoto, es la intención de enmarcar el propio rostro[1], aunque también con frecuencia el fragmento de ciertas partes del cuerpo donde se produce un corte (abdomen o senos, por ejemplo) para producir el encuadre deseado. Esta práctica se relaciona al uso de las redes sociales, donde dichas fotos son subidasa la red. Lo que hoy en día parece estar al alcance de muchos, se distancia un poco de una época donde los autorretratos parecían quedar ligados a la práctica artística[2], los retratos eran producidos más bien por fotógrafos o artistas, y las personas se hacían retratar.

En el ejemplo que me dispongo abordar, la intención es el encuadre de un rostro, en detalle, resaltar a un sujeto a modo de objeto que magnifica una situación y unos cuantos likes. Es la presencia de la moda selfie destacada en el corto de Matthew Frost, fotógrafo y videógrafo. Su corto: "Dos minutos con Kirsten Dunst o la estupidez de la moda selfie"[3] revela para mi algo ingenioso, lo que se esconde tras el velo que enmarca dicha moda.

En el corto, observamos dos chicas que se encuentran con la actriz Kirsten Dunst, a quien abordan no por su trayectoria profesional, sino por ser objeto de una selfie que conseguirá más seguidores y más likes en las redes. La actriz en principio quien cree ser abordada por su persona, queda desconcertada por la toma excesiva de fotografías y pregunta a sus supuestas fanáticas si desean saber algo sobre ella; éstas tranquilamente responden que lo único que desean saber, es si podría etiquetarlas, sólo para su perfil, y luego se marchan.

La actriz es objeto de una selfie, fragmento de un rostro que completa el marco de una fotografía que intenta dar identidad a estas chicas, es la identificación a un rasgo, que al igual que el flash fotográfico tan sólo perdura en la estela brillante de su fugaz momento. Estas chicas no saben bien si esta es la actriz de Melancolía, pero sí saben que su rostro, ese pedazo de cuerpo, es el que necesita ser encuadrado junto al de ellas para intentar dar unidad a la escena. La selfie es si se quiere, el espejo que intenta dar unidad al yo y entrega la ilusión del ser al sujeto.

La imagen, dice Miller, está amarrada al decir, a la palabra, a que de ella se pueda hacer un uso simbólico. [4] Pero también Miller advierte, que pese a lo que la imagen verifica, no es suficiente para decir todo de un sujeto, y en este sentido las imágenes que predominan en lo imaginario: "no representan al sujeto, pero se coordinan con su goce."[5] La imagen que predomina en el corto, es entonces la imagen de un goce, y como toda imagen no alcanza, es también un desecho, una nada, lo que evidencia la fugacidad de dichas imágenes en las redes, imágenes que se desvanecen cada vez más rápido, con más prisa, casi la misma prisa que tienen las dos chicas de abandonar a su protagonista. Lo que la imagen de esta foto intenta tapar, es la propia castración, la que por otra parte intenta taponarse por medio de este pedazo de objeto elevado "subido a la red" como un falo erigido. La identidad de la selfie, es tan fugaz como el mismo objeto que aparece y se escapa, imposible de asir.

Esta fugacidad de las imágenes en las redes, contrastan con aquellos autorretratos que daban identidad a los artistas en una época, la intención como lo define Wikipedia, más allá de capturar la imagen del artista, era resaltar rasgos característicos de la persona retratada. La imagen del rostro no era siempre la finalidad a capturar, sino presentar más allá de él a modo de velo, precisamente lo que disimula la nada de la evanescencia de la imagen. El rostro para Sócrates como dice Miller, era sólo una apariencia del ser, y es justamente por eso que Platón en El Banquete apuntaba a que Alcibíades no se dirige al rostro de Sócrates sino a su alma.[6] Es decir, que el rostro lo que oculta en este caso, es el objeto precioso, el agalma.

Aunque la selfie tampoco muestra necesariamente la intención de capturar el rostro de la persona que se autorretrata, sí muestra una necesidad del fragmento, del corte, de fragmentos de objeto que con Lacan conocemos como objetos "a", en este sentido, no sería el objeto precioso agalmático escondido en el rostro como apariencia; es más bien, la intención de buscar identidad en un rasgo evanescente, en un destello, una identidad en una foto que en ocasiones no alcanza ni siquiera al estatuto de una "foto de perfil" en las redes, la que indicaría el rostro de su usuario y que tiene una permanencia más o menos esporádica. Estas selfies por el contrario son destinadas a ser mucho más fugaces, a permanecer instantes, reclamando siempre un dar a ver que nunca se termina.

NOTAS

  1. La Selfie, es un autorretrato realizado con una cámara fotográfica, típicamente una cámara digital o teléfono móvil. La primera selfie según Wikipedia, aparece el 13 de septiembre del 2002, en un foro de internet, propiedad de la televisión australiana, donde un usuario en medio de una circunstancia vergonzosa se toma una foto y la denomina bajo el nombre de selfie.
  2. Aunque se encuentra en Wikipedia el autorretrato como: "Retrato de una persona hecha por ella misma", puede hallarse en especial, dicha definición con una estrecha relación a la práctica artística: "El autorretrato se define como un retrato hecho de la misma persona que lo pinta. Es uno de los ejercicios de análisis más profundos que puede hacer un artista." Según Wikipedia, en épocas pictóricas como el barroco o renacimiento una de las costumbres era que el artista se autorretratara dentro de un gran cuadro, para reafirmar su autoría o para dar a entender sus intenciones.
  3. https://vimeo.com/106807552
  4. J. Miller, "La Imagen Reina", Elucidación de Lacan, charlas brasileras. (Buenos Aires-Barcelona-México EOL- Paidos 1998), 579.
  5. Ibid., 583.
  6. J. Miller, "La Imagen Reina", Elucidación de Lacan, charlas brasileras. óp. cit., 585.