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La Escuela y el deseo del analista
Liliana Bosia

El presente escrito forma parte del trabajo del Cartel " Hacia La Escuela".

El Banquete de los analistas, texto base elegido para este Cartel, corresponde al curso que Miller dictara entre noviembre de 1989 y junio de 1990. El curso plantea como se articulan las relaciones que el analista mantiene con 1) sus analizantes, 2) con el psicoanálisis y 3) con los otros analistas. Y a mi entender, la pregunta que subyace en el recorrido de estos tres ejes es ¿qué es un analista?

Me interesa trabajar en la relación del analista, mas precisamente de su deseo con la Escuela dado que una de las dimensiones del concepto " deseo del analista" esta enlazada a la practica de un analista y el hablar de la practica del analista pone ya en juego la formación del analista.

La otra dimensión del termino nos remite a la experiencia de análisis, a la posición del analizante cuya experiencia de análisis ha causado en el la emergencia de este deseo nuevo. Y para dar cuenta de la presencia de este deseo inédito para el sujeto Lacan nos propone el dispositivo del pase.

Todo análisis comienza con el amor, así Miller nos dirá en este texto, que la entrada en análisis es por la transferencia y la salida por el pase [1]. Recordemos que Freud ubica en el inicio de la transferencia al amor. La transferencia será para este autor el motor de un análisis y también su obstáculo.

Es a partir del Sujeto supuesto al Saber que Lacan definió la transferencia y según Miller "la liquidación de la transferencia en términos Lacanianos es una de suposición del saber". [2]

Un analizante se vuelve analista por algo extraído de su propio análisis. Lo que realmente sostiene un análisis no es el deseo de saber, sino el amor al saber como trabajo de transferencia. En la transferencia la pasión amorosa es una pasión por la ignorancia, es un no querer saber del sujeto acerca de su falta en ser.

Sólo al final de un análisis esta pasión por la ignorancia podrá advenir en deseo de saber. Entonces el final del análisis no termina con un saber, el final de un análisis es el momento "en que respecto del saber se pasa del amor al deseo". [3]

Para Lacan la transferencia es un asunto de amor y saber, es su definición. Si desde el comienzo se define la transferencia por el saber, necesariamente debemos encontrar la cuestión del saber al final. [4]

Nos dirá Miller que "el pase está justamente más allá del amor al saber, lo que no significa más allá del saber. Más allá del amor al saber comienza el deseo de saber, que pasa por el trabajo para producir saber". [5]

Entonces podríamos decir con Miller que en el pase emerge otra relación con el saber y esta es una relación que ya no tendría efecto de amor. El que sí tiene efecto de amor es el saber escondido, ignorado, supuesto. Del saber que se trata en el pase es de "un saber a cielo abierto", un saber "enseñable a todo el mundo". [6]

Y ese saber se pasa, se transfiere en la Escuela, así el analista vuelve a la comunidad para exponer lo adquirido.

NOTAS

  1. Miller, Jacques Alain, El Banquete de los Analistas. Ed. Paidós, pág. 186
  2. Ídem, pág. 188
  3. Ídem, pág. 189
  4. Ídem pág. 191
  5. Ídem pág. 190
  6. Ídem pág. 192