ACCIÓN LACANIANA
El Debate Venezuela
Nº 3 | 17 de Abril de 2017

En esta edición:

Editorial
por Miquel Bassols

¡Escuchar un llamado! El analista ciudadano
por Clara Holguín (Presidente de la NEL)

Esto no es (solo) un debate sobre Venezuela
por Manuel Montalbán (Málaga)

"Yo no sabía"
po Zully Flomenbaum (Jerusalén)

La cretinización de las masas
por José Gregorio Domínguez (Caracas)

Sorpresa 2
por Esperanza Pascual (Valencia)

Sendas
por Pedro Pablo Casalins (Buenos Aires)

De qué y cómo tomar partido
por Aníbal Leserre (Buenos Aires)

Cuando el otro no existe o es malo, el Otro se vuelve Uno
por William Dos Santos Figueira (Caracas)


 

Editorial
por Miquel Bassols

En una reciente intervención en Estrasburgo, siguiendo la campaña lanzada contra Marine Le Pen, Jacques-Alain Miller señalaba que las pasiones, imposibles de racionalizar por entero, son ineliminables de la política. Es por ello que filósofos y teólogos han censurado muchas veces la política como el campo de las pasiones que llevan inevitablemente a la destrucción. Y, sin embargo, las pasiones están en el principio de toda acción política, también de las acciones que han llevado a las construcciones institucionales más sólidas y valiosas. Ha sido también con las pasiones como se ha construido la AMP y la Escuela Una que la descompleta. Así, las tres pasiones del ser —el odio, el amor, la ignorancia— no parece que puedan eliminarse tampoco tan fácilmente de nuestro debate.

La política del síntoma que el psicoanalista aprende en su experiencia debería guiarse por un uso de las pasiones que esté atento a sus consecuencias y no fiada a sus supuestas intenciones, ya las crea buenas o malas. Es la diferencia entre una ética de las intenciones, siempre dudosas, y una ética de las consecuencias, de las que cada uno debe hacerse siempre responsable. Visto así, este debate será sin duda de un valor inestimable para todos nosotros, a uno y otro lado del Atlántico.

Aunque El Debate Venezuela tenga los días contados hasta finales de este mes, —tal como indicábamos en el segundo Comunicado de la AMP—, la densidad y frecuencia de las contribuciones apunta a un más allá del que deberemos saber, también, hacernos cargo.

Mis mejores saludos,

Miquel Bassols

(Enviar textos, 6000 caracteres máximo, para El Debate Venezuela a: m.bassols@mac.com; guybriole@orange.fr)


 

¡Escuchar un llamado! El analista ciudadano
por Clara Holguín (Presidente de la NEL)

¿Cómo escuchar un llamado? Un grito rompe el silencio del desamparo para intentar ser situado en otroregistro, donde podrá ser alojado o no. La posición analítica que es ética interroga cómo el A (Otro) puede acoger un ser hablante. Ello supone eso que espropio de nuestra formación y que sin duda nos diferencia de otros, poder situarse más allá de los propios fantasmas, ideologías y prejuicios, lo queimplica la bien conocida regla de la neutralidad del analista, que no es otra cosa que la subversión del sentido.

La NEL junto a la AMP ha tomado nota

Como señalaron los colegas venezolanos, además de la solidaridad se abrió un debate que -si bien estámarcado por diferencias de lectura- introduce desde nuestro discurso la discusión acerca de cómo restablecer lo que en algunos lugares, como Venezuela, eldiscurso del amo pretende reducir al silencio. Se trata de un modo de hacer existir el discurso psicoanalítico allí donde se intenta hacerlo desaparecer. Unlazo con el Otro, el Otro de nuestra comunidad, para dar un lugar distinto a este insoportable. ¿No es esta acaso la apuesta de nuestras Escuelas?

Así, el debate toma la forma de un acto para defendernos y poner a resguardo el discurso psicoanalítico. De lo contrario, vendránpor nosotros, como atestiguaba uno de los colegas de la NEL Caracas, citando a B. Bretch, durante la primera conversación sobre el Debate –Venezuela,realizado en Caracas el 7 de abril, del que participé vía internet y del que hago a la comunidad partícipe por medio de esta reseña en el intento de “hacerpasar algo” de lo que allí acontece.

Conmovida, sí, por el dolor, la angustia y la desesperanza; el éxodo, la violencia, la injusticia; el asesinato y el secuestro;pero también asombrada en el mejor sentido del término, del esfuerzo, a pesar de la dificultad para tomar distancia, de formalizar y nombrar analíticamente estereal. Hace falta el discurso analítico para que se llegue a circunscribir, a saber de ese real que ex-siste. Si bien lo real no habla, lo podemos hacer hablar.

Tomando como referencia la lógica colectiva de los tres prisioneros, introduzco en tres tiempos, instante de ver,tiempo de comprender y momento de concluir, una posible lectura de los acontecimientos allí descritos:

Instante de ver : un punto de capitoné

La sentencia que motiva el llamado de la Sede –Caracas.

La sentencia. Después de 18 años y por primera vez aparece un pronunciamiento heterogéneo de una instancia del Estado, que no escualquiera, la Fiscalía General del Estado nombra el asunto: hay una ruptura del órden democrático plasmado en la constitución. Inédito.

Al modo de punto de capitoné 18 años se re-significan. El estado de derecho ha sido sustituido por el Uno quemuestra la cara obscena de la ruptura. A diferencia de la hegemonía comunicacional, que vende más democracia y más participación, se muestra elmenos que pone de relieve una nueva forma del amo, llamado versátil, en tanto tiene la particularidad de haber aprendido a caminar en el borde del semblante.

El “error de cálculo”, o quizá el cálculo maquiavélico del amo, es nombrado por los analistas e interpretado bajo laforma de un llamado. La presa saltó y se la agarró.

Tiempo de comprender

Dos significantes, caída del semblante y la antinomia entre el discurso del amo y el discurso analítico describen este tiempo.

Caída del semblante.

El Semblante del como si, como si democrático, como si de participación, revela no ser más que eso, un como si. “Nos dejamos engañar” porun discurso. ¿Qué tiene que pasar para que el semblante del Otro caiga? Si de un lado se revela la manera como ha sido entregada durante años la soberaníanacional para sostener a toda costa el semblante, al mismo tiempo y con caída estruendosa de éste, se pone de manifiesto lo descarnado y mortífero de lasituación, la injusticia, la violencia, el terror y el miedo, junto a los duelos, las pérdida y el éxodo, muestran de qué manera se ha ido trastocando el lazosocial.

Para alguno el libro de J. Orwell, la Rebelión de la granja, sirve para ejemplificar lo que allí acontece: los cerdos asumieron el poder. “Todos somos iguales pero unos somos más iguales que otros”.

Antinomia entre el discurso del amo y el discurso analista.

El psicoanálisis está en riesgo en Venezuela. Es muy difícil sostener el discursoanalítico bajo el paraguas del discurso del amo. No hay que confundir las hegemonías de derecha e izquierda con el poder del amo absoluto y lapredominancia del S1 gobernando a su antojo. Estado delincuencial y perverso.

El psicoanálisis está ligado al Estado de Derecho, la ética es la condición de lapolítica. No se trata de estar a favor o en contra sino de cómo esto nos causa íntimamente.

Tiempo de concluir

Más que una conclusión, se refiere aquí, como en el caso de los prisioneros, al tiempo de elección,siempre marcado por la prisa.

Llamado y respuesta. La interpretación instala, en el orden del discurso, el caos. Elllamado de la Sede Caracas se convierte en un asunto analítico.

El debate está abierto dando lugar al psicoanálisis. Se hace existir más allá de lasdiferencias. Es a partir de aquí –en el orden discursivo- que es posible leer los acontecimientos, que nos incumben a los psicoanalistas de allá (Francia-Europa)y de aquí (Caracas-América) para mantener una posición analítica que permita decir, nombrar y articular algo de este real in-atrapable.

El tiempo de concluir es más bien un tiempo de apertura que ofrece una oportunidad únicapara luchar por y para el psicoanálisis. El analista ciudadano toma su lugar y da su justo lugar al discurso analítico, único que es incauto de lo real.

Sin duda, tenemos que decir con Laurent que no se trata aquí de un analista sin ideal alguno, que llega a borrarse o que no cree en nada, pues sabemos que esta posición no lleva más que a la marginalidad oinutilidad que no conviene al psicoanálisis, sino que se trata del analista ciudadano. Ese que deja de estar encerrado en su consultorio, para ser unanalista que participa, un analista sensible a las formas de segregación y odio, un analista capaz de entender cuál es la función que le correspondeahora.

Participaron en el Debate:

  • Susana Strozzi, Miembro
  • Ángel Sanabria, Miembro (Maracay)
  • Gustavo Zapata, Miembro
  • Ramón Ochoa, Asociado
  • Hilema Suárez, Miembro
  • Carlos Márquez, Miembro
  • Julieta Ravard, Miembro
  • William Dos Santos, Asociado
  • Noemí Cinader, Miembro
  • Ronald Portillo, Miembro
  • Clara Kizer, Miembro
  • Sergio Garroni, Miembro
  • Orielle Benavides, Participante Nivel 3 CID
  • Margareth Acevedo, Participante Nivel 3 CID y Sección Clínica
  • Paul Mata, Participante Nivel 3 CID y Sección Clínica
  • Raquel Baloira, Miembro
  • Clara Holguín, Miembro (CE)
  • Raquel Cors, Miembro (CE)

 

Esto no es (solo) un debate sobre Venezuela
por Manuel Montalbán (Málaga)

1. Un comunicado de uso interno. El debate que comienza a construirse parte de la difusión del Comunicado de la AMP, “Por el estado de derecho en Venezuela”. Lar epercusión mediática del citado comunicado, y de otros previos de la NEL y FAPOL, ha quedado limitada a la esfera de influencia de miembros, asociados y amigos del psicoanálisis lacaniano. Introduciendo en cualquier buscador de internet los vocablos relevantes, las únicas entradas quedan referidas a órganos de expresión de la propia AMP[1]. Debate interno, por tanto. Son los malentendidos de la comunicación: Hablar el idioma del Otro puede convertirse en un ejercicio unilateral. Aquí lo interesante es lo que llega como après-coup. Lo que iba dirigido al Otro, supuesto, y quizá por ello indefinido, retorna a la vida interna de la Escuela.

2. Con estos antecedentes nos planteamos una pregunta amplia: ¿Qué interés, y qué efectos, puede tener entonces un debate interno sobre Venezuela en el seno de la Asociación Mundial de Psicoanálisis? Un psicoanalista no es un politólogo, aunque algunas politologías contemporáneas, relativas a la democracia radical, revindiquen legítimamente su influencia lacaniana. Por ello, sugiero que esta oportunidad no se clausure como discusión ideológica entre psicoanalistas.

El psicoanalista-ciudadano tiene herramientas para deconstruir la foto-fija del opinador profesional. Entiendo que el psicoanalista lacaniano es un interlocutor especial porque no fundamenta su aporte en el universo de las opiniones, sino más bien en el aggiornamento de interrogantes esenciales, teniendo siempre presentes el legado freudiano y la enseñanza de Jacques Lacan. Una apertura advertida al malestar contemporáneo de la cultura, sin caer en la deshistorización y la desimbolización reinantes[2].

En la orientación lacaniana se juega otra cosa: elucidación de saber, derivación ética. En variadas ocasiones, Jacques-Alain Miller nos recuerda que el inconsciente es la política y el psicoanálisis su reverso[3]. Desde una lectura freudiana de la paradoja de Aquiles y la tortuga, la pulsión de muerte lleva, de inicio, la delantera.

La idea de circularidad remite inexorablemente a la distinción de Lacan, en el Seminario XX, entre revolución y subversión. Lacan asimila la revolución a un movimiento circular, giratorio, que siempre está destinado a evocar el retorno: da igual quién ocupe el centro de rotación, la concepción del mundo seguirá siendo esférica. La subversión, afirma, “no está en haber cambiado el punto de rotación de lo que gira sino en haber sustituido un gira por un cae”[4]. La subversión analítica, también la transformación política, es a contrapelo. ¿Estaremos a la altura?

3. De los dichos a los hechos. Quizá entonces podemos redirigir el debate incipiente a otras coordenadas. El Comunicado de la AMP reproduce una preocupación por el deterioro democrático en Venezuela. El propio Consejo de Defensa de la Nación, comandado por el presidente Maduro, exhortó al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a revisar sus fallos en las sentencias 155 y 156 para mantener la estabilidad institucional y el equilibrio de poderes. El comunicado en cuestión surge tras la publicación de los comunicados previos de la NEL y la FAPOL. Algunas objeciones presentes apuntan a lo apresurado de la decisión, sobre todo teniendo en cuenta que se refleja una imagen presente, sin detenerse en la génesis de una crisis con una historia que prosigue cada día, y habiendo pasado por alto otros conflictos y situaciones totalitarias que han atropellado, y atropellan, derechos fundamentales en otros lugares del mundo.

Retomo de este argumento la posibilidad viable de que este comunicado abra entonces la puerta a una reflexión más amplia de la que se deduzcan formas de proceder. Crucemos ese umbral. Esto no es sin consecuencias. La NEL habla de cercenamiento arbitrario de derechos ciudadanos, reclamando la libertad de palabra y el uso del propio cuerpo para el ser hablante, incluso de duras afectaciones sobre la práctica, la formación y la transmisión del psicoanálisis.

Si asumimos este estado de cosas no es suficiente con la redacción de un comunicado para esta crisis, pero tampoco para otras situaciones pasadas, o venideras en este mundo global. La acción lacaniana puede inventar maneras de responder a estos desafíos para la causa. La AMP debe hacerse presente como agente de un decir alternativo cuando se ve desbordada anti-políticamente la dimensión local de sus Escuelas y sedes:

  • Reclamando un lugar como interlocutor con las autoridades que garantice la viabilidad y dignidad de la práctica del psicoanálisis.
  • Elaborando informes precisos sobre la situación de la práctica del psicoanálisis y la defensa de la subjetividad en el mundo, que le permitan presentarse como (Escuela-)sujeto de enunciación en estas lides.
  • Contribuyendo a mantener viva la transmisión con propuestas, si fuera necesario, de visitas y encuentros transnacionales.
  • Constituyendo, incluso, una red de apoyo internacional para los colegas que se ven obligados a radicarse en otros países.

Con una necesaria puesta a punto, este momento que ahora debatimos puede inaugurar una manera singular de ir a los impases que, sin duda, convocan ya (y lo harán próximamente) a la orientación lacaniana en todo el mundo.

NOTAS

  1. Incluso en un portal receptivo como http://quepasaenvenezuela.com se recogen otras adhesiones derechazo a la situación generada tras el fallo del Tribunal Supremo, como la de Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (USB) o el ColegioNacional de Periodistas (CNP), pero no queda constancia de los comunicados de las instituciones psicoanalíticas.
  2. Alem án, J. (2016) Horizontes neoliberales de la subjetividad. Buenos Aires, Grama.
  3. Por ejemplo, Miller, J.-A. (2012) Anguila, Página 12, 26 de abril. Disponible en https://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-192679-2012-04-26.html
  4. Lacan, J. (1981) El seminario. Libro 20. Aún. Barcelona, Paidós, p. 56.

 

"Yo no sabía" — Esto no vale en psicoanálisis
por Zully Flomenbaum (Jerusalén)

Al leer el comunicado firmado por nuestro presidente de la AMP, Miquel Bassols, presté atención a que fue emitido apedido de los colegas venezolanos. Si mañana otros colegas, israelíes, argentinos, etc. que hubieran llegado a un consenso, también lo pidieran, deduje enseguida que se considerará el caso concreto. Cualquiera actuación de la AMP solo puede provenir de un interés de las partes, no de oficio, de otra manera la Asociación se convertiría en una internacional política, y no lo es.

Desde mi punto de vista, y aun adhiriendo a los gobiernos populares latinoamericanos, entiendo que la democracia en Venezuela está siendo desvirtuada, tanto por el Presidente como por las derechas de ese país.

Sin embargo, no es mi opinión sobre la coyuntura en Venezuela lo que está en cuestión aquí sino, tal como lo he expresado al comienzo, el pedido de nuestros colegas venezolanos que la padecen. Quizás el debate podría pensarse en términos de cuáles son las condiciones para que en cada país se puedan reconocer los discursos patrióticos, presentes hoy en nuestros contextos, para luego comprenderlos y concluir articulando algún trabajo de Escuela posible.

Como israelí puedo dar cuenta de cuán difícil es lograrlo, pero aun así, no retrocedo ante lo que considero necesario para la Orientación Lacaniana y para mi ética. Esto abre un debate sobre lo que esperamos de la Escuela Una, y esencialmente sobre la adecuada prudencia que aprendemos de nuestra clínica y nos posibilita ser parte de la Escuela. De ella damos cuenta a través de nuestra transferencia, buscando la integración de las partes.

J.-A. Miller sostiene que aunque psicoanalista es también ciudadano. Dicho de otra manera, como psicoanalistas nada de lo que ocurre en nuestros alrededores nos es ajeno. Y Miller agrega, que “el relato de la actualidad no es un ser menor que el del sueño, que la actualidad es un sueño, que producimos todos juntos”; y que “el inconsciente es la política -como decía Lacan”[1] .

Nuestra Escuela no le pide permiso a ningún discurso que excluya los principios solidarios con los que fue creada, lo demuestra el comunicado y otros actos que no empezaron con el llamamiento a votar en contra de Marine Le Pen. Basta buscar los contenidos de los congresos, leer con atención los textos de la Orientación Lacaniana además de sus actos para concluir que quien así lo piense no tiene buenas intenciones en relación a la Escuela.

Pensar la Escuela del futuro es saber que nuestros actos no son sin consecuencia para esa Escuela de nuestros sueños. Lo que no podremos decir, con un silencio cómplice, es “yo no lo sabía”.

En “La escuela de Lacan”, J.-A. Miller nos dice: ”En psicoanálisis, la persona es responsable por lo que no quería, por lo que no sabía y por lo que hacía cuando no sabía lo que hacía”. Y agrega: “Si tenemos en cuenta esas cosas no tendremos a quién pedirle disculpas si acaso surgieran efectos nefastos. No podremos pedir disculpas con el argumento- ‘Yo no sabía que....’ Esto no vale en psicoanálisis.”[2]

El psicoanálisis puede evitar aquello a lo que se refiere Gérard Miller cuando dice que uno de los objetivos de la V República es hacer perder a todo el mundo el gusto por la política, convencernos de que no es nuestro asunto y de que el monarca que vamos a elegir se ocupará de todo.[3]

NOTAS

  1. J-A Miller, Un Esfuerzo de Poesía, Ed, Paidós, 2016, pág. 202
  2. http://www.wapol.org/es/las_escuelas/TemplateArticulo.asp?intTipoPagina=4&intEdicion=1&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=289&intIdiomaArticulo=1&intPublicacion=10
  3. http://www.psicoanalisisinedito.com/2017/03/gerard-miller-sobre-el-vsu-el-voto.html

 

La cretinización de las masas
por José Gregorio Domínguez (Caracas)

Salvador Dalí[1] elevaba la cretinización como máxima solución del mundo; destacando su papel desmoralizador de las élites intelectuales, a quienes concedía un poder desestabilizador. "¡El pueblo que vaya a misa!". Detrás de estas, enapariencia disparatadas elucubraciones, quizás se esconde una sarcástica interpretación sobre el amo en nuestra época.

Una lectura sobre el acontecer político venezolano permitiría situar un recorrido que va de la asonada militar de Hugo Chávez en el año 92; pasando por su elección presidencial en el 98; desembocando en el gobierno de su sucesor, Nicolás Maduro. Los acontecimientos del año 92, en tanto intento de hacerse con el poder mediante la fuerza, permiten situar al chavismo del lado del amo tradicional. Pero, su tránsito a lo electoral devela, en mi opinión, lo que Miller[2] ha situado como la época del saber amo. Chávez encarnó, para algunos, una visión aligerada del amo, cuyo discurso se sostenía en el ideal de un saber sobre la emancipación. No deja de sorprender que a la luz de los acontecimientos, algunos intelectuales se nieguen a la evidencia de sus devastadores efectos. Revestidos de la legitimidad de un discurso antineoliberal y de declamativos cantos libertarios; ignoran que sirven a un amo que oscila entre velar el elemento de coacción, por un lado; y el ejercicio de la violencia directa por otro.

Todo intento de enfrentar a este amo tiránico corre el riesgo de quedar desprestigiado, ya que el amo se ha apropiado del discurso emancipatorio. ¿Qué mejor manera de borrar cualquier intento de rebelión, que convertir, por adelantado, su discurso en algo hueco? ¿Cómo liberarse del yugo del amo, precisamente cuando el agente del discurso emancipatorio es este amo obsceno? La cretinización parece surtir efecto, y tanto las masas como los intelectuales van a misa; colocando su líbido en insulsas disertaciones ideológicas que no son más que una trampa que disfraza al lobo de cordero.

Ya Miller advertía que cuando el saber, S2, ocupa el lugar del significante amo, S1, tendemos a pensar "que quienes ocupan el lugar de amo son más bien […] antiguos esclavos emancipados"[3]; quedando enmascarado que el dominio que ejerce ese saber apunta a un elemento de goce (S2-a). Los libertarios devienen censores. Transgredir lo políticamente correcto se convierte en slogan. Quedarse dentro de sus márgenes no oferta subversión alguna. Es una trampa doble. El discurso que otrora se ofreciera como solución, queda reducido a lo que Lacan llamaba un credo de tonterías.

La globalización ha hecho estallar las fronteras. Algunos quieren volver al status quo ante, reinstaurando sus fronteras nacionales (el Brexit) o levantando muros (Trump). El capital ya no responde a la estricta localización de los medios deproducción. Hoy, empresas como Microsoft o la FIFA, con sedes en muchos países, manejan recursos superiores a los de muchas naciones; y Rusia o China, otrora símbolos de las revoluciones socialistas han terminado convertidos en paladines de un neoliberalismo que no oculta su carácter represor.

El comunismo devino la mejor garantía para el capitalismo. Su anunciado fracaso, la justificación de la derecha. Allí donde el patrono usufructuaba el trabajo del obrero; el capitalismo de hoy, disfrazado de populista y adornado por los semblantes libertarios, se apropia de la riqueza de las naciones. No sólo se apropia del trabajo de la gente (de la diferencia entre el valor de su trabajo y su salario); sino de su trabajo acumulado, de sus ahorros. Basta para ello con facilitar el desplome de enormes entidades financieras, o recurrir a las más tradicionales formas de devaluación monetaria. ¡Y se quedan con los ahorros de toda una vida!

Venezuela ha sido escenario de todas estas maniobras. No han sido vanos errores del gobierno; sino el producto de un plan hábilmente diseñado, y así ha sido reconocido por funcionarios del más alto nivel; quienes hacen del empobrecimiento del pueblo un recurso para sostenerse en el poder. La mayor bonanza petrolera de nuestra historia ha sido dilapidada en manos de multinacionales y derrochada en el financiamiento de partidos y gobiernos alineados ideológicamente; despilfarrada en corruptas inversiones privadas de la boliburguesía; dilapidada por un gobierno que cuenta con la hegemonía de las importaciones, que ha destruido la mayor parte del aparato productivo nacional y que detenta el monopolio del control de las divisas. Se han denunciado vínculos de altos funcionarios y sus familiares con el narcotráfico, el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo y otras actividades delictivas.

Por su parte, el pueblo ha sido miserablemente sometido a la escasez de los más elementales insumos (con grandes colectivos buscando comida entre la basura), sometidos a una gravísima situación de inseguridad personal, donde los medios de comunicación han sido fagocitados por el gobierno o acosados sistemáticamente, y donde la población es constantemente sometida a mecanismos de control social. Para colmo, no sólo se le niegan a los ciudadanos sus derechos electorales, se persigue a la disidencia y se reprimen ferozmente las protestas, sino que se desconoce la voluntad popular al usurparse las funciones de la Asamblea Nacional.

Respaldo plenamente el comunicado hecho por la AMP, al no convertirse en cómplice silente. El psicoanálisis es una práctica cuya subversión estriba en la emergencia de lo singular. Pero el amo prefiere la uniformización de los cretinos. He allí, en mi opinión, el peligro para nuestra práctica y para nuestra Escuela.

NOTAS

  1. Antonio D. Olano (1975). "Dalí, secreto". Barcelona, España: Círculo de lectores.
  2. Jacques Alain Miller (2013). "Piezas sueltas". Buenos Aires, Argentina: Paidós (pp. 98)
  3. Op cit (pp. 97)

 

Sorpresa 2
por Esperanza Pascual (Valencia)

Me sorprendió el comunicado. Nunca hasta hace un mes la AMP había intervenido ni enviado comunicados posicionándose con respecto a la política interna de un país. Se había apoyado la liberación de psicoanalistas detenidas. Pero estamos en otro nivel. ¿A partir de ahora nos vamos a posicionar contra gobiernos ? ¿De cuáles? ¿Solo de los que hay psicoanalistas de la AMP? ¿Solo de los ultraliberales? ¿Solo de los de izquierdas? ¿De las dictaduras? ¿De todos? Me sorprendió el intenso debate sobre la posibilidad de un gobierno de Le Pen en Francia. Seguimos con Venezuela. Yo agradecería también un comunicado sobre Siria, Arabia Saudí, Brasil, Yemen, Sudán , Afganistán, Estados Unidos. Y por qué no, también sobre España. Pero esos no se han dado.

La situación de Venezuela es muy compleja. Con odios ancestrales desde hace más de 30 años. Tomar posición, como digo, creo que puede ser muy complicado y más sin tener los conocimientos pasados y presentes de la situación. En muchos otros países hay problemas tan complicados como allí. Podemos tomar posición pero deberíamos entonces hacerlo cada vez que nos lo demande algún colega en su país. No estoy en contra de tomar posición política ante las injusticias de gobiernos corruptos, antidemocráticos, racistas oxenófobos. Pero tendremos que comenzar a hacerlo con todos. ¿Estamos dispuestos? Deberíamos reflexionar no tanto sobre si es correcto hacer un comunicado sobre la situación política de Venezuela sino sobre si vamos a hacerlo siempre que en un país se produzcan problemas de esta índole.

Y por último, podría ayudarnos en el debate interrogarnos sobre si estos temas forman parte de los fines de la AMP.


 

Sendas
por Pedro Pablo Casalins (Buenos Aires)

Bienvenida la provocación a intervenir en este debate con argumentos, puesto que chicanas se pueden soltar en pocas palabras, pero dar cuenta de una posición o introducir una reflexión en la cantidad de caracteres establecidos exige otra cosa. Ahora bien, así como celebro la apertura a la discusión, decisión tomada, tal vez, bajo presión de las reacciones de esos dignos colegas que dijeron –No, no estoy de acuerdo-, también advierto de los riesgos de hacerlo en el canal que se le otorgó. Tal vez se decidió por este porque no disponemos de un equivalente internacional del Lacan Quotidien, gran invento, donde cada uno a nombre propio se explaya en temas diversos y es el medio elegido por los colegas franceses, entre otras cosas, para gritar cuando les aprietan los zapatos o vehículo de actos comprometidos como fue la puesta en circulación de un movimiento contra la ultraderecha francesa.

Tal vez los colegas venezolanos podrían haber hecho algo parecido, lo mismo la dirección de la AMP; pero que con esto enmienda el traspié, al menos así quiero interpretarlo, de comprometer a la misma en un pronunciamiento que despierta tantas adhesiones como rechazos. Espero que más rechazos que adhesiones. Uno de los riesgos a los que me referí es que dadas las diferentes posiciones ideológicas ante las problemáticas políticas de cada país o región entre los miembros de las Escuelas, las tomas de posición institucional pueden minar el necesario affectio societatis que nos permite trabajar en lo nuestro. Salvo, y aquí creo que no coincidimos todos, ante acontecimientos excepcionales o cuando se vulnera el estado de derecho, ese aspecto formal de la democracia, que pocos se animarían a festejar públicamente aunque íntimamente lo apoyen. Pero todos los aspectos vinculados al contenido de políticas públicas, justicia distributiva – a la que si se puede favorecer o no con medidas socioeconómicas, aunque no sea así con respecto al goce- y otros factores que le dan consistencia y sentido a un régimen democrático, ya nos lleva a un terreno diferente, al que no le rehúyo, pero considero que debe tener un canal especial para ser planteado en un medio psicoanalítico.

Por ahora tenemos esto, por lo que para terminar aprovecho para decirles a las colegas venezolanas que gestionaron la manifestación de la AMP y a las que se manifiestan en los correos publicados criticando el rechazo a la inopinada manifestación que nos ocupa, les digo, repito, que no me expreso bajo la adhesión obtusa a su gobierno ni al proceso político de su país, puesto que su complejidad me impide tomar posición sin un análisis que no puedo hacer acá. Pero también les diría que no escuché solicitudes de pronunciamiento ante golpes de estado, masacres y otros acontecimientos propios de nuestros países, y lamento que hasta ahora, o hasta hace muy poco, solo lo hacemos cuando en Europa se encienden luces rojas y deciden que hay que intervenir en el debate y sentar posición. Y para darme a entender un poco más, piensen estimadas colegas de Venezuela qué resultaría de pedir una toma de posición de la AMP, o incluso solo de la EOL, ante las políticas del gobierno de nuestro país. Gobierno pariente directo de los que fogonearon el golpe de estado en 1976 y del que resultó la dictadura más sangrienta de nuestra historia, por lo que este gobierno está en deuda con esos militares que fueron sus instrumentos mesiánicos y que ahora empieza a pagarles sus favores. Por ejemplo, paralizando causas judiciales y otorgándoles beneficios especiales a los detenidos por crímenes de lesa humanidad, e institucionalmente restituyéndoles funciones que, ya en democracia, se les prohibió por ley. Un gobierno que tras un maquillaje muy fino muestra una xenofobia con distinto ropaje próxima a la que se expande por Europa y EEUU, consustancial al capitalismo feroz. Basta escucharlos cuando se salen del libreto, aunque claro está que esa posición no es privativa de un sector de los dirigentes, está enraizada en nuestra sociedad.

Puedo seguir con esto o mencionarles el desmadre que hubiera provocado la solicitud de una manifestación institucional sobre el proceso político de los noventa en Argentina, cuando muchos colegas tiraban papelitos de colores –aún no se habían inventado los globos amarillos- mientras gran número de compatriotas caían en la pobreza o directamente fuera del sistema, llevando al país a un funesto cambio de milenio. Se imaginan los efectos de solicitar tomas de posición institucional ante estas cosas, se imaginan...


 

De qué y cómo tomar partido
por Aníbal Leserre (Buenos Aires)

El debate abierto a consecuencia del pedido y publicación del comunicado de la NEL, y en particular de los colegas deVenezuela, nos abre a un abanico de cuestiones ante la única puerta que no se puede abrir, porque ya está abierta. Formulo o nombro a la misma bajo la pregunta que encabeza estas opiniones. ¿Se trata de tomar partido por los opositores o los seguidores del gobierno de Maduro y de su antecesor H. Chavez? No lo creo -más allá, por supuesto de la toma de posición de cada uno. Este no tomar partido no es una supuesta neutralidad analítica en donde nos resguardarnos, la cual tampoco sería ya posible. Se trata de convencer al otro para sumarlo, de los bandos, de ninguno, de los dos. Lo que quiero destacar es cómo juega esta apertura en el seno de la AMP. ¿Se trata de estar a favor del psicoanálisis o de los psicoanalistas (en unas condiciones particulares)? No niego lo segundo en pos de la causa, pero se trata del psicoanálisis. Entonces, ¿por qué debatir sobre el estado político de y en Venezuela? Se apunta a mantener nuestras voces cuidando el estado de derecho, condición de posibilidad para la existencia del psicoanálisis, pero con la clara posición de no caer en defender un estado de derecha. Entre la o y la a, está la letra que los diferencia, y un poco más…

Entonces, de qué y cómo tomar partido ya que no hay la única y buena manera. Me inclino por mantener la puerta abierta, pero en un movimiento temporal de apertura y cierre. En ese movimiento tendrán acogida la diferencia y heterogeneidad de los aportes al debate. Pero debemos preguntarnos sobre la apertura de este debate; más allá del tema puntual de Venezuela que, por supuesto, tiene su peso e importancia, se trata de situar si el mismo no es parte de un movimiento que empuja al psicoanálisis. Entonces, se trataría de debatir sobre las coordenadas del neoliberalismo y su intento de una subjetividad para todos y de tener muy claro si, por ejemplo, estamos defendiendo el estado de derecho o si el empuje es para el beneficio de un sector, para llevar agua al molino del discurso capitalista.


 

Cuando el otro no existe o es malo, el Otro se vuelve Uno
por William Dos Santos Figueira (Caracas)

Hace unos días la AMP se pronuncia en dos oportunidades sobre la situación en Venezuela, en la primera comunicación fija posición sobre la “Ruptura constitucional”, en la segunda, abre un debate sobre la situación ante respuestas de miembros de la comunidad analítica. Si bien algunos comentarios categorizan el comunicado como apresurado, yo como venezolano y psicoanalista, agradezco y creo pertinente.

Tenemos 18 años de “rupturas constitucionales” con cara de constitucionalidad. Me llevaría mucho más de 6000 caracteres hablar sobre el tema, hechos que nos afectan a todos los venezolanos por igual, así que me dedico a mostrar lo que sucede en este momento, no sé si podre ser suficientemente lacaniano en el texto.

Mientras escribo estas líneas, en Caracas, hay dos concentraciones una favor y otra en contra del gobierno. Los medios de comunicación, no dicen nada de la concentración de la oposición, CNN en español, NTN 24 y cualquier canal que pueda hacer mención están bloqueadas de las cableras, los medios de comunicación alternativos (YouTube) que son VPI (Venezolanos por la información) y Vivo play, canales que hasta hace unos días, transmitían lo que pasaba, no dicen nada, (unos periodistas fueron detenidos en la pasada concentración) la única información posible es el boca a boca o las redes sociales.

Para contextualizar un poco, Caracas está compuesta por 5 municipios, de los cuales, el centro, sede de los poderes públicos se encuentra ubicado en el municipio Libertador es el único que se encuentra gobernado por el Chavismo. La oposición, cada vez que convoca una marcha no consigue permiso para ir a dicho municipio dicho alcalde expresa que los únicos que pueden acceder es “el pueblo”.

Además de eso, se cierran las principales entradas a la ciudad y las estaciones de metro (en esta ocasión cerraron 17), para “evitar actos vandálicos”. Estos cierres antes se justificaban con “mantenimientos preventivos”, ya hoy en día, parece que el semblante ha caído y la cierran sin ninguna justificación.

Por esta razón, las concentraciones de la oposición son siempre en la “Plaza Francia de Altamira” y en zonas aledañas (municipio con gobiernos de oposición), pero en algunas concentraciones, cuando deciden ir al centro, son reprimidos por la policía y la guardia nacional. Esta historia es la dinámica repetida de las protestas por 18 años.

Contrario pasa con las concentraciones del gobierno, los empleados públicos, son “invitados” a asistir, bajo amenaza de perder el trabajo si no acuden. Además, llegan autobuses de cualquier lugar de Venezuela (propiedad de organismos del estado), el metro muchas veces, lo colocan gratuito, para “beneficiar al pueblo” y los asistentes reciben dinero o incentivos por asistir a dichas concentraciones.

Poco a poco, la oposición, ha sido callada, borrada de los medios de comunicación que bajo la amenaza de una censura “constitucional” han minimizado progresivamente la cobertura de sus posiciones.

Este proceso de borramiento del otro que piensa distinto, se inicia con la llegada de Hugo Chávez, comienza a llamar de forma despectiva a la oposición, significantes como “escuálidos”, “pitiyanqui” significantes que incluso fueron tomados para autonombrarse.

Uno de los momentos zenit de ataque a la oposición fue la “Lista Tascon”, uno de los instrumentos más siniestros de la revolución, donde luego que la oposición convoca a un referéndum revocatorio al Presidente Chávez, se recogió firma de dichos votantes, y dicha lista se hizo público y todos aquellos firmantes, fueron excluidos de muchos beneficios del estado, perdieron trabajos y en algunos casos fueron perseguidos.

Por otro lado, sus seguidores son “el pueblo”, “los humildes”, los que fueron excluidos” etc. Y por supuesto, llamados por la oposición como “marginales” Chabestias”, “pata en el suelo” etc. La diferencia es que, estos apelativos no son institucionalizados.

Entrar en las razones por las cuales Hugo Chávez llega al poder, no es tarea fácil, él llega al gobierno, luego de 40 años de democracia marcada por un bipartidismo de partidos políticos que al menos en teoría, son de tendencia izquierdista, pero el proyecto bolivariano representó una salida diferente a la exclusión de los más desposeídos. Estos partidos, hoy denominados de ultraderecha, tienen raíces en la izquierda.

Así buscando una salida y dicho en buen criollo “fue peor el remedio que la enfermedad” a pesar de la imagen mediática de progreso que se intenta vender en el país y sobre todo fuera de nuestras fronteras, en la actualidad, estamos pasando una de las crisis más importantes en la historia contemporánea, donde los derechos básicos como la alimentación y la salud se encuentran vulnerados.

Ahora, ese otro que no existe, muchas veces se vuelve Otro, pero un Otro que es malo, así la oposición es culpable de todo lo que sucede en Venezuela y en este momento, es el gran responsable de la crisis o como es llamada por el oficialismo “la guerra económica” pero no se toma en cuenta que durante los primeros años de gobierno, se inicia una política de regulación de precios, que fue insostenible y se inicia un proceso de importación de productos de países aliados. De esta forma, en Venezuela se consumía productos de Brasil, Argentina, Uruguay, Portugal, España entre otros a una décima parte de su precio real (en el origen), todo esto gracias a la bonanza producida por el precio del petróleo, mientras los productores locales cerraban y eran expropiados.

Pero la caída del precio del petróleo, hizo patente una realidad oculta, no producimos suficiente, la mayoría de las empresas tomadas no producen nada, en consecuencia, la gente está pasando hambre, se muere por falta de medicamentos.

Bajo este escenario se inicia un proceso de diálogo, pero ¿Se puede dialogar con un otro que no existe?